En la Guarida de la Bestia

Escrito por Montse Fernandez-Garrido, advocada i activista feminista. La Independent Miércoles, 02 de Octubre de 2019 15:21

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Opinión - Opinión: Violencias

 

 Montse Fernandez Garrido

 

OPINIÓN

El último libro del ex teniente Luis Gonzalo Segura (expulsado del ejército español en 2.015 por denunciar la corrupción, los abusos, acosos y privilegios anacrónicos) se llama así, "En la guarida de la bestia" y está dedicado a las mujeres en el ejército español.


Se trata de un libro editado este año por "FOCA", de tan solo 158 páginas, pero que narra un horror  sconocido para el gran público.
En él explica la situación de la mujer en las Fuerzas Armadas españolas, comparándola con la de otros países (Canadá, EEUU, Gran Bretaña o Bélgica)

Una persona feminista de nuestro país no debería desconocer el horror que acontece en el ejército español y sí difundir este magnífico texto, que ha visto la luz tras otro magistral del mismo autor, de casi 900 páginas, llamado "El libro negro del Ejército español" (2.017, Akal).

Su último libro se divide en dos partes: la que presenta las denuncias y la segunda donde se analizan las mismas, con el fin de extraer conclusiones. Nos dice el autor que "...los datos resultan muy reveladores: un número de denuncias y de condenas muy bajo, una clara tendencia a proteger a los denunciados y a expulsar a las denunciantes, una ausencia de control político y una falta de interés mediático". Y lo mismo ocurre cuando quien fuera Ministra de Defensa haya sido socialista o del Partido Popular (Carmen Chacón, Dolores Cospedal ó Margarita Robles).

Desconocemos lo que se vive y se padece, especialmente por parte de las mujeres, que se incorporaron al ejército en nuestro país en 1.988. Miles de mujeres militares han dejado su trabajo por no poder soportar las denigrantes condiciones en que las hacían vivir.

Explica el ex teniente la casuística de lo que acontece en el ejército y cómo se resuelve por parte de la Sala V de lo Militar del Tribunal Supremo que lo juzga, cuando lo sensato y lo no anacrónico sería que los delitos que se cometan se juzgaran por un tribunal civil. Y se refiere a abusos sexuales y violaciones, a acoso laboral y a
despidos improcedentes.

 

 

En la guarida

 

 

El índice es muy elocuente y en pocas palabras describe el horror: "Me puso la pistola en la sien y me violó", "castigada a hacer flexiones por no besarme", "Vamos a echar un polvo", "Condenado por 28 agresiones sexuales a reclutas y condecorado el mismo día que entró en prisión", "Las canarias sois muy calientes", "El subteniente que ponía pegatinas en el culo... a sus subordinadas", "Te voy a hacer cosas que nunca te han hecho", "Zaida, la capitán acosada que ignoraba el acoso de las soldados", "Arrestada por denunciar acosos de mandos y compañeros", "Denuncia inconsistente en la Justicia Militar, creíble en la Justicia ordinaria",

"Condenado un soldado por violar a una cabo ¡al romper la disciplina!", "Tienes más futuro como actriz porno que como militar", "Expulsada (sin pensión) después de soportar durante ocho años que su jefe se masturbase delante de ella casi a diario", "La violación múltiple de la que nada más se supo", "Exonerado un
soldado de violación porque la víctima estaba demasiado ebria", "Tenías que haber dicho que sí", " Un teniente a una sargento: puta, zorra, gorda, inútil" (quedó sin castigo porque no lo merece, ya que se trata solo de lenguaje castrense),"Pobre denunciado: el ejemplo de la mentalidad militar, cuando el denunciado es la víctima", "Patricia Moncada ser acosada siendo Juez", "Patricia Campos, la primera piloto de la armada ", "La soledad del mando". Patricia Ortega, una entre 3.500", "Nunca fui mala militar hasta que fui madre", "Las mujeres somos las chachas de los barcos", "Cuatro militares de la Guardia Real abusan de una compañera borracha",  entre otros.

Narra también el autor las vicisitudes que se sufren por ser homosexual, poniendo el caso de un teniente que acosaba sexualmente a infantes de marina y el del cabo primero que acosaba soldados. Por el contrario, ser lesbiana está mejor visto en el ejército, porque la mujer para ellos es una "machorra", mientras que a las mujeres heterosexuales se las desprecia por eso, por ser mujeres.
En el ejército canadiense un 27% de las militares han sufrido acoso de diferente magnitud a lo largo de su carrera. Son una cifra similar a las mujeres que han ingresado como militares en España (22.207
desde 1.988). 

En Estados Unidos unos 12.100 casos de 200.000 mujeres han padecido acoso sexual en sus Fuerzas Armadas y se habrían producido en el mismo periodo unas 20.000 violaciones. Un 10% de agresiones sexuales en ese ejército, similar a lo ocurrido en los ejércitos belga y británico. Aquí no hay casi denuncias y las pocas que se producen se archivan o se absuelve a los agresores, y hasta se les premia: se les asciende, se les condecora, se les da otro destino mejor...

El interesantísimo libro del ex teniente Gonzalo es de obligada lectura. Pretende un objetivo claro: la  desaparición o restricción de la Justicia militar a tiempos de guerra, conflictos militares y delitos
exclusivamente militar. Y antes, la difusión del horror que desconoce la ciudadanía y que callan los medios.

 

 

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