Rosa Cendón, contra la trata y por los derechos de las personas refugiadas

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Violencias - Trata y prostitución

Rosa Cendón 1

 

Tenemos que evitar que personas refugiadas desaparezcan de nuestros recursos de acogida y sean explotadas aquí"

Rosa Cendón es coordinadora de sensibilización e incidencia de SICAR.cat, una entidad sin ánimo de lucro que atiende a mujeres en situación de exclusión.

Desde hace casi quince años puso en marcha el programa SICAR.cat que atiende de forma integral a mujeres víctimas de trata de seres humanos. Esta entidad se ha integrado en la plataforma 'asil.cat', que defiende los derechos y ayuda a las personas que piden asilo en nuestro país.

'Asil.cat' está jugando un papel importante en la crisis de los refugiados que está viviendo Europa y las responsabilidades que deben asumir o deberían asumir países como el nuestro.

 

 

 

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¿Cuáles son las principales funciones, las actividades de SICAR.cat?

Básicamente ofrecemos atención integral a personas que son detectadas o identificadas en Cataluña como víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación. Cuando hablamos de atención integral significa que estamos cubriendo todas las necesidades de estas personas, desde un alojamiento protegido y seguro -hay que tener presente que detrás de estas situaciones muchas veces hay crimen organizado-, sus necesidades básicas -muchas personas nos llegan sólo con lo puesto, a raíz del desmantelamiento policial de una red delictiva-,...

Estamos hablando de una situación que es un delito. Por lo tanto, hacemos asesoría jurídica.

Mayoritariamente se trata de personas inmigrantes, extranjeras, que están a menudo en situación administrativa irregular. Es necesario que les demos apoyo administrativo. También atención psicológica, ya que han sufrido una grave violación de sus derechos humanos y deben superar el trauma que les ha generado. Atención social e inserción laboral. Deben empezar un nuevo proyecto de futuro en nuestro país. También facilitamos el retorno voluntario de aquellas personas que lo deseen.

Tenemos una doble misión para transformar esta realidad. Hacemos un trabajo de sensibilización e incidencia que pasa por realizar acciones de formación, participar en investigaciones y estudios para mejorar el conocimiento que se tiene de este fenómeno. También tenemos una amplia presencia en el ámbito de la comunicación, en las redes sociales, para sensibilizar a la ciudadanía, generar opinión... Y también hacemos trabajo de incidencia política en las instituciones que tienen responsabilidades en esta materia.

 

¿Qué peso tiene el tráfico de seres humanos aquí?

Aquí tenemos un instrumento pionero en España, que es la ley 5/2008 para erradicar la violencia machista, que supera la Ley de Violencia de Género. Reconoce que el tráfico de mujeres y niñas para la explotación sexual es una manifestación más de la violencia que se ejerce sobre las mujeres.

Por otro lado, tenemos un Plan de protección internacional, vinculado al ámbito del asilo y los refugiados, que prioriza la atención a las personas traficadas y explotadas en nuestro país como colectivo vulnerable que es.
Desgraciadamente, no hemos dado un último paso, que es que nuestras administraciones se hagan responsables realmente de la protección y la atención a las víctimas. Esta función ha sido delegada a entidades como la nuestra. Lo estamos denunciando. Si desapareciéramos, estas personas no tendrían dónde ir.

 

Estamos hablando de una problemática especialmente femenina, ¡claro!

De cada cuatro víctimas tres son mujeres y niñas en todo el mundo, según Naciones Unidas. La explotación sexual afecta mayoritariamente a mujeres y niñas. En cambio, en la explotación laboral encontramos una mayoría de hombres. Siempre me gusta recordar que ahora mismo hace falta una respuesta frente a la protección y atención de las víctimas masculinas. No hay recursos para esta cuestión.

 

La crisis de los refugiados en Europa ¿ha repercutido de alguna forma en su trabajo cotidiano?

Desde hace cuatro años gestionamos un fondo europeo de refugiados. La ley de asilo reconoce motivos de persecución por razones de género y, también, por el tráfico de seres humanos. Tenemos a víctimas que pueden solicitar asilo si cumplen todos los requisitos que recoge la ley. El tema del asilo no está separado del tráfico de personas. Estamos hablando de personas que están huyendo por conflictos o por motivos de género. Nos encontramos con personas que las obligan a casarse, matrimonios forzados, a las que quieren practicarles la mutilación genital femenina, embarazos forzados, abortos forzados, miembros del colectivo LGTBI perseguidos en muchos países, ...

A menudo son personas que huyen de forma desorganizada, no planificada, y que se convierten en carne de cañón de las redes criminales. En algunos casos, estas redes sólo facilitan que estas personas lleguen a los países donde quieren ir, pero en otros, además, las explotan.

Están llegando personas de muchos lugares del Planeta. No sólo de Siria. Nos quedamos sólo con la idea de que son personas que necesitan protección internacional pero hay que observar en qué condiciones se ha producido su llegada a Cataluña y si hay elementos que dan pistas de que están siendo coaccionadas y trasladadas por redes.

Nos preocupa -y por eso participamos en 'asil.cat'- poner el acento y alertar de este peligro a nuestras instituciones en el diseño de la respuesta de acogida a las personas refugiadas. Nuestros compañeros de Madrid nos cuentan que han llegado personas con solicitudes de asilo y que, por falta de la alerta adecuada, han acabado siendo explotadas.

Tenemos que evitar que estas personas desaparezcan de nuestros recursos de acogida como refugiadas y sean explotadas en nuestro país.

 

Días atrás se difundió la información de que 10.000 niñas y niños refugiados habían desaparecido en su tránsito por Europa. Se dice que han caído en manos de mafias de explotación sexual y laboral. ¿Tiene constancia de la existencia de estas mafias?

Ya hace tiempo que las redes están traficando con menores. Desde los cuerpos policiales se nos dice que hay un incremento en el norte de África, especialmente, en países que siempre han sido de tráfico, como Marruecos o Libia.

Tememos que la Unión Europea dote de muchos recursos al programa FRONTEX y paralice la atención a víctimas potenciales de la trata de personas. Personas que siendo menores quizás antes se esperaba a pasarlas a Europa cuando tuvieran la mayoría de edad, ahora son traficadas. Los cuerpos policiales y entidades que trabajan en el entorno de la prostitución aseguran que ven apersonas muy jóvenes.

Ante un posible menor no acompañado se tienen que efectuar unas pruebas para determinar la edad que tienen un margen de error de dos años. Podemos estar ante un adolescente que tiene 16 años, pero la Fiscalía de Menores, a través de estas pruebas forenses, puede determinar que tiene 18 años.

Estos menores a veces reciben amenazas de las redes y pese a que entren en el sistema de protección terminan huyendo porque tienen una deuda contraída con estas redes. Las amenazan a ellas o a sus familiares en el país de origen. Es una situación compleja. No podemos ponernos sólo las gafas del asilo ante el movimiento de tantas personas en Europa y no contemplar que detrás hay redes criminales que esperan generar unas ganancias con ellas. Las cosifican. No ven personas. Ven sujetos que generan dinero y lo tenemos que tener presente en el diseño de cualquier actuación que pretendamos desarrollar.

 

¿Qué debería hacer y no hace la administración en la atención de las mujeres inmigrantes o refugiadas víctimas de trata?

Tanto para el colectivo de refugiados como para el de víctimas de trata no tenemos plazas de acogida. Tenemos algunos problemas de coordinación entre instituciones. En la lucha contra el tráfico de seres humanos participan muchos actores. Desde 2002, cuando comenzó a actuar SICAR, hemos avanzado en el marco jurídico y en sensibilización. Entonces, nadie sabía de qué hablábamos. Ahora hay campañas que están funcionando. Pero aún así tenemos que dar un paso más en el compromiso de nuestras administraciones en dar una verdadera respuesta, que sea reparadora para las víctimas del tráfico de seres humanos y que sea humanitaria con respecto a la crisis de los refugiados.

Lo hemos de entender como graves violaciones de derechos humanos. Que no afecta sólo a los demás. A veces, desde la Unión Europea lo miramos como si fuera un tema que no fuera con nosotros. Debemos sentirnos corresponsables. Hemos generado también esta situación y de alguna manera debemos colaborar y contribuir a una respuesta digna.

Se hacen lecturas económicas muy penosas. Europa está haciendo un discurso de derechos humanos muy pobre.

 

Entendemos que estos días tenéis más trabajo que nunca.

Tenemos un volumen importante de trabajo y muchos retos sobre la mesa, sobre todo en el escenario de la prevención de situaciones de explotación en nuestro país.

 

 

 

sicarcat