sábado 24 febrero 2024

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Vientres rotos

 

esterilización 1

¿Qué sucedió entre los años 1996 y 2000 en el Perú? ¿Qué mecanismo tan perverso permitió que Alberto Fujimori y sus ministros de salud, en este periodo, aduciendo la aplicación de su Plan Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar (PNSRPF), violentaran la dignidad, los cuerpos y la salud de las mujeres?

Ellas se encontraban en situación de mayor vulnerabilidad, fruto de la pobreza extrema y pertenecer a los grupos más discriminados del país.

¿Por qué con tanto silencio y complicidad actuó todo el personal de salud de los Hospitales y Postas Médicas de las regiones altoandinas y de la selva, mientras observaban como cientos de mujeres eran esterilizadas a la fuerza? ¿Por qué violentaron la autonomía reproductiva y el derecho a decidir de más de trescientas mil mujeres? ¿Qué les hizo pensar que quedaría impune este crimen de lesa humanidad?

Nuevamente, estamos ante un gran dilema en el Perú: Dejar que se olviden, invisibilicen y queden impunes los hechos inhumanos, derivados de la visión colonial que pretende “controlar la pobreza” para permitir el desarrollo económico de unos pocos, a costa de “aniquilar a las mayorías” que “estorban”, aquellas que “son parte de la periferia” y, por tanto, dejar que los principales responsables, los que urdieron este PNSRPF, queden libres y sin culpa alguna. O quizás, dar un mensaje claro a toda la humanidad de que se hará justicia, que se evidenciará la verdad y se reparará el daño causado a las mujeres impactadas por este crimen: la esterilización forzada.

Es imposible negar que la esterilización fue usada como un arma contra el exceso de población. Hubo una necesidad de frenar el crecimiento demográfico a través de la ligadura de trompas de las mujeres pertenecientes a grupos “culturalmente atrasados” y “económicamente pauperizados”. Otra vez, los cuerpos de las mujeres fueron convertidos en territorios de nadie, donde el dictador podía hacer y deshacer a su antojo y apetencia.

El ex presidente Alberto Fujimori estuvo al corriente mes a mes de los avances del PNSRPF. Había una exigencia de cumplimiento de resultados con metas fijadas año a año. Así, hacían posible el descenso de la natalidad, con órdenes que venían desde las más altas esferas del poder. Desde la presidencia, pasando por el Ministerio de salud, y luego por las regiones, provincias, distritos y por último a los centros de salud del país, pues había cuotas que cumplir.

El médico Fausto Angeles fue el único profesional de la salud que evidenció la existencia de “directivas” del gobierno derivadas de las propias Direcciones Regionales de Salud, con memorandos y oficios, ordenando el “cumplimiento de metas”.

Fue una campaña sistemática de esterilizaciones forzadas la aplicada entre los años 1996-2000. Recién, cuando Giulia Tamayo y su equipo de comprometidas investigadoras empezaron a evidenciar los casos de esterilizaciones se pudo ver la magnitud de este delito. Giulia sostiene que hubo coerción, engaño y desprecio por la vida y la salud de las mujeres, porque sus derechos nada contaban, sino el número de intervenciones quirúrgicas que se realizaban, en el más corto tiempo, de la manera más barata y con nadie que lo mire, sin que nadie pueda enterarse.

Por este motivo, así como Esperanza Huayama, Cleofé Neira, Gregoria Peña y tantas mujeres del Comité de Defensa de los Derechos Humanos de Mujeres Esterilizadas de Huancabamba (CDME), denuncio como ciudadana y feminista este delito de lesa humanidad. Denuncio a quienes pensaron, planificaron, gestaron y aplicaron este plan maltusiano y colonial. Denuncio a quienes fueron cómplices y callaron, porque su silencio sigue pesando. Nombro Alberto Fujimori y sus ministros: Eduardo Yong, Marino Costa y Alejandro Aguinaga los principales responsables.

Hago mías las reivindicaciones de mis hermanas de Huancabamba, Anta y muchas regiones más del país que continúan luchando ya casi 18 años, sin desmayar en sus fuerzas, para afirmar y vindicar el derecho de cada ser humana y humano a decidir y disponer sobre su propio cuerpo y sexualidad. Esta semana de febrero están en Lima, capital del Perú para hacer escuchar su voz y vindicar JUSTICIA, VERDAD y REPARACIÓN, y desde varias partes del mundo cientos de miles de mujeres estamos con ellas.

Y desde España y Cataluña nuestra lucha por el derecho al propio cuerpo es su agenda y nuestra agenda, porque el colonialismo y su agenda patriarcal es la misma en Perú, en la India, Cataluña, España, Senegal y alrededor del globo. Por ello nosotras activaremos a nivel global por nuestro derecho a decidir en libertad sobre nuestra autonomía sexual y reproductiva.

 

directivas del Ministerio de Salud

 Instructivos para el personal de salud.

 

esterilización 2

 Publicación en un diario local peruano.

 

Mujeres esterilizadas de Huancababa - foto Ines Ruiz

Mujeres esterillizadas de Huancababa. Foto: Inés Ruiz. 

 

Mujeres esterilizadas de Huancabamba - Foto Ines Ruiz

Foto: Inés Ruiz.

 

Más información:

Perú esterilizaciones. Diario La República

Perú esterilizaciones. BBC

Alberto Fujimori

 

 

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Drina Ergueta

Drina Ergueta

Periodista y antropóloga. Comunicación y feminismo son sus temas predilectos desde hace más de una década. Articulista en medios bolivianos y portales feministas de España/México.
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