jueves 30 mayo 2024

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“La estratificación étnica del trabajo de cuidado es una etapa más en el ataque frontal a los derechos de las y los trabajadores”

Como buena socióloga, Saskia Sassen mira el mundo con gafas que captan procesos y espacios invisibles al primer vistazo. Así trazó vínculos entre globalización, desigualdades de género y migraciones. Acaba de publicar el libro “Territorio, Autoridad, Derechos: de los ensamblajes medievales a los globales” y ha intervenido en las jornadas “Ciudadanas globales transformando fronteras: procesos migratorios, reivindicaciones y perspectivas” donde, una vez más, ha señalado ventanas para abrir cuando todas las puertas parecen cerrarse. Si “el capital global es el nuevo sujeto histórico que se territorializa en las ciudades globales”, en éstas “una amalgama de sujetos sin poder (inmigrantes, minorías ciudadanas y sexuales)” pueden “hacer historia y encontrar un espacio estratégico para sus proyectos”. Esto, explica Sassen, sucedió en Tahrir, donde el “coraje” se activó no sólo por Facebook y Twitter, sino por las “viejas redes de resistencia de los barrios cairotas tradicionales”.

 

-En tu libro “Contrageografías de la globalización” describes con precisión como el proceso de internacionalización y mundialización de la economía se ha hecho a costa de la explotación de las mujeres. ¿Podrías explicárnoslo?

-Digo que se ha construido en parte sobre la espalda de mujeres (y hombres) poco valorizados, pero que son un factor en la generación de billones y billones de renta. Me interesa entender la capacidad sistémica que genera renta alta de lo que está poco valorizado. En el caso de la mujer, hay una especie de doble desvalorización y se vuelve aún más notable. Esta capacidad se construye, no es simplemente una función del poder. Y eso es lo que trato de entender con gran detalle en algunos de mis trabajos. Un mecanismo básico es el ensamblaje de toda una serie de elementos: el tráfico de mujeres es un buen caso para ilustrar el proceso. Primero se necesitan las condiciones que llevan los hogares a enviar, o a las mujeres a decidir, emigrar o ponerse en manos de traficantes. Este es un proceso complicado que no puedo explicar ahora. Básicamente hago énfasis en que se construye a través de políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la banca mundial, a través de las corrupciones o distorsiones de gobiernos que han aceptado préstamos (¡el FMI está en el negocio de venta de préstamos!) que no deberían haber aceptado y ahora tienen que reducir inversiones en todo lo que es el desarrollo de sus países (educación, salud, infraestructuras, etc). El segundo mecanismo básico es la existencia de un mercado para el trabajo de estas mujeres, sean las cadenas internacionales de cuidado, sea el mercado del sexo. Y el tercero son todas las capacidades para la movilidad de gente y de dinero (transporte de estas mujeres, trámites de dinero, y mucho más). Aquí entra el concepto de las contrageografías: infraestructuras diseñadas para las multinacionales y el sistema financiero -para la circulación de profesionales y de ganancias-vienen siendo usados por traficantes de personas. Y te puedes imaginar todo lo que sigue a esta cadena de condicionalidades …

-El tráfico ilegal de migrantes y la trata son contrageografías, según tu análisis.

-El elemento de contrageografía radica a que los traficantes (de gente, de drogas, de armamentos, de todo, no importa) y por extensión, aunque de manera mucho menos intensa, los migrantes indocumentados, utilizan las mismas infraestructuras de transporte, la fácil circulación de dinero a través de bancas transnacionales, etc. que desarrollaron las multinacionales y firmas financieras (¡a menudo, pagadas en parte con la recaudación de impuestos de ciudadanos!) para sus operaciones.

-Has estudiado la transferencia internacional del trabajo del cuidado de las mujeres autóctonas en las migrantes. ¿Qué estrategias se pueden trazar desde el movimiento feminista para romper con la estratificación étnica en las tareas domésticas, reproductivas y de cuidado?

-En el periodo keynesiano (que dura hasta la década de los 1970) el concepto clave es el del sueldo familia pagado a un hombre, que cubre los gastos de una familia “típica”. Ésta es una de las victorias de la clase trabajadora contra la burguesía, el empresario. En la década del 70 y más adelante, vemos, por un lado, la paulatina, y a veces violenta, reducción en los salarios. También vemos que “inmigrantes y mujeres” reemplazan el salario familia en el mercado de trabajo, y más ampliamente en la economía. Hablo de esto como un proceso sistémico, no simplemente de mercado de trabajo en el sentido de que representan trabajadores a menos coste y por tanto están empleados. No, lo pienso a un nivel más profundo del sistema, como parte del ataque frontal contra los derechos y beneficios ganados duramente por las y los trabajadores a inicios y a mediados del siglo XX. El objetivo sistémico, por así decirlo, no es simplemente tener una mano de obra más barata, sino destruir la posición del sindicalismo. Y una táctica (ya clásica) es dividir a los trabajadores en términos de género, raza, estatus de inmigrante. Por ejemplo, la práctica de pagar menos a las mujeres por trabajo similar en situaciones sindicalizadas es un caso donde domina el patriarcalismo sobre el interés común de todas y todos los trabajadores. El feminizar el proletariado off-shore [fuera del país] (las mujeres ocupadas en las maquilas, los trabajos exportados a países pobres – que comienza en la década de 1960 (es una práctica mucho más antigua de los que hoy hablan de outsourcing [subcontratación externa] ..). Si estos puestos de trabajo exportados hubieran sido para los hombres, probablemente hubiera habido mucha más resistencia sindicalista … pero, eran mujeres, y bien … ¡Ay, qué falta de visión estratégica por parte del sindicalismo masculino! La estratificación étnica es una etapa más en este ataque frontal: ahora dentro del mismo género se dan las divisiones, por raza, por etnia, por status de inmigrante. Qué tragedia.

-Las trabajadoras domésticas migrantes del Estado español (un 80% del total) piden la entrada de este empleo en el Régimen General de la Seguridad Social. ¿Te parece una buena estrategia?

-Bueno, no conozco los detalles del caso pero si fortalece la posición de las trabajadoras en un contexto de ataques frontales por parte de la patronal … se me ocurre que es esencial, un paso en una lucha que deberá abarcar mucho más .

-Dices que los ajustes estructurales y las políticas del FMI y el Banco Mundial (BM) llevaron al surgimiento de estas contrageografías y motivaron la migración de las mujeres de países del Sur a Europa. Ahora que la crisis del sistema financiero ha llegado a Europa y se están aplicando medidas similares, ¿qué efectos pueden tener?

Los ajustes estructurales y las políticas del FMI y el BM destruyeron las economías tradicionales en aras de una modernización controlada por grandes empresas extranjeras y la importación de productos y servicios que hasta entonces se habían producido a través de dichas economías tradicionales, que eran ineficientes y tenían demasiados puestos de trabajo para hacer lo que se podía hacer con menos gente, pero precisamente por eso funcionaban como una especie de tejido pegajoso (sticky web) que permitía a muchos ser parte de la economía, aunque fuera precariamente . Esta modernización rompió este tejido, lo que generó una caída precipitada en la capacidad de un número creciente de hogares y de las pequeñas empresas para formar parte de la economía. Si a eso le añades los préstamos (a menudo forzados) y el privilegios de pagarlos en lugar de desarrollar el país, tienes una situación que promueve la emigración, la trata, etc. A mí me interesa recuperar ciertas condiciones que suponen una destrucción tal de la supervivencia que empujan a la migración y a creer al traficante que te promete una buena vida … Déjame darte unos datos para mostrar la extrema situación, por ejemplo, de África subsahariana, que genera estas nuevas migraciones hacia Europa (recordemos que la pobreza y el subempleo han existido hace mucho allí, pero no había emigración como hay ahora). La emigración también se construye. Y así es como el sistema para los planes de ajuste estructurales construyó las condiciones para estos nuevos circuitos de migraciones desesperadas y de trata de mujeres y niños. La carga de la deuda externa que estos países acumularon en la década de 1980, y en especial la de 1990, tuvo repercusiones importantes en la composición de los gastos estatales: en la primera mitad de los 90, el gobierno de Zambia destinó 13 billones de dólares a pagar deuda, pero sólo 37 millones para la educación primaria; los gastos sociales de Ghana, supusieron 75 millones de dólares, pero su servicio de la deuda, 370 millones, y Uganda destinó 9 euros por habitante al pago de su deuda y sólo un dólar para el cuidado de la salud. Éste es el escenario que generó todos estas nuevas corrientes migratorias e hizo que la trata empezara a tener éxito. En general, se puede ver como las políticas de gestión de la deuda del FMI en la década de los 80 empeoraron la situación de los desempleados y los pobres, según datos del PNUD en 2005 y 2008. Muchas investigaciones sobre los países pobres documentan la relación entre los gobiernos hiperendeudados y los recortes en programas sociales. Estos recortes tienden a afectar a las mujeres y los niños en particular, mediante el recorte de inversiones en educación y salud, ambas necesarias para garantizar un futuro mejor.

Volviendo al tema de los países europeos en crisis económica que no pueden pagar sus préstamos, hay mucha resonancia con esta situación. El presupuesto nacional (que es, a fin de cuentas, los impuestos pagados por la ciudadanía) hoy en día se destina cada vez más y más a pagar a las bancas internacionales, en lugar de invertir en la educación, el transporte, la vivienda, la salud. Lo mismo en Estados Unidos. Esto es una tragedia. Estamos desarmando sistemas de estado que funcionaron muy bien, incluso si no daban cobertura a toda la población y a menudo practicaban exclusión social. ¿Y por qué? Porque el neoliberalismo político, la privatización económica, el dominio de una lógica financiera que ha generado burbujas en vez de crecimiento real …. todo ello ha llevado a una distorsión fuerte de lo que debería ser un estado, una economía. Y no será fácil rearmarlo. Me temo que hemos entrado en una etapa de brutalidades y extremos.

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