“Julieta es un personaje ficticio, evidentemente están todos los factores epigenéticos que nos habitan a todos y que al final es imposible no escribir desde tu ser persona, desde tu memoria, desde tu experiencia vital. Aunque estés ficcionando siempre, afortunadamente, estamos presentes”. Lydia Cacho.
Lydia Cacho (1963), acompañada por la escritora argentina Lilian Neuman, nos presenta su novela ‘Un halcón bajo mi ventana’ (Lumen, 2026) en la libreria Bernat de Barcelona.
Si alguien se esperaba un relato como los que Lydia Cacho ha solido publicar, en los que se jugaba la vida por denunciar los abusos que se cometen por mafias contra niñas, niños y menores de edad en México, no es así.
“Esto es una novela ambientada en los años 1968, 69, 70…, que nos habla de crecimiento, formación, del paso a la pubertad, a la adolescencia y juventud, con los cambios hormonales, sentimentales y psíquicos que esto trae.
Estamos en un año tremendo para México, octubre de 1968, una manifestación multitudinaria que sufre terrible represión en la Plaza de las Tres Culturas. Este es el ambiente que rodea a Julieta, protagonista de la novela”, explica Lilian Neuman.

Respondiendo a una pregunta de Lilian sobre el libro ‘Cartas de amor y rebeldía’, dice Lydia: “creo que ‘Cartas de amor’ fue un libro de transición.
Yo estaba intentando sobrevivir al exilio, recién llegada a España, la pandemia… estaba con una profunda depresión, con ataques de pánico y ansiedad, donde un día un terapeuta me tuvo que venir a rescatar del metro en Madrid donde no podía moverme. Fue en terapia donde me hicieron ver qué necesitaba para desear la vida. Y escribí”.
‘Un halcón bajo mi ventana’

Julieta, es una chica de trece años, con una madre psicóloga y feminista, y un padre, un encanto de hombre.
La casa de Julieta es un refugio para agrupaciones feministas donde las mujeres buscan formas de enfrentar el sistema y los poderes facticos. Su madre no es como todas las madres, y eso llega a entristecerla. ¿Por qué no puede ser una madre ‘normal’?, se pregunta infinidad de veces.
Todo cambia para Julieta cuando acompaña a su madre a las marchas del 2 de octubre de 1968 y a la que culmina el 10 de junio de 1971, conocida como el Halconazo.
La protagonista se convierte en testigo de las reuniones clandestinas de valientes luchadoras sociales de Latinoamérica que no solamente se enfrentan a un sistema opresor, racista y antidemocrático, sino también a las estructuras machistas de los movimientos estudiantiles y de izquierda a los que pertenecen.
Y ella busca el sentido de su vida en el México de los años sesenta, entre el rock y los movimientos feministas, la revolución sexual y la rebelión estudiantil contra la dictadura del PRI.
‘Un halcón bajo mi ventana’ empieza de la siguiente manera: “Me di cuenta de que el gobierno había matado mi infancia y a pesar de todo seguí siendo niña. Mi inocencia la perdí más tarde, cuando comencé a creer en un mundo diferente y aprendí a vivir mi adolescencia desde el amor y la muerte”.
Biografía o ficción

¿Te encerraste un año y escribiste a mano el libro?, le pregunta Neuman a la autora. “Todos los libros primero los escribo a mano y luego los transcribo al ordenador. Soy muy maniática en esto. Por cierto, este es el primer libro en el que las dos primeras páginas han quedado exactamente tal como yo las escribí en un principio. Sin correcciones.”, responde Lydia.
¿Hay algo de ti en esta Julieta que crece bajo el ala de una madre revolucionaria y un padre más bien tibio en los años de la brutal represión del régimen unipartidista del PRI?, le pregunta Lilian Neuman.
“Julieta es un personaje ficticio, evidentemente están todos los factores epigenéticos que nos habitan a todos y que al final es imposible no escribir desde tu ser persona, desde tu memoria, desde tu experiencia vital. Aunque estés ficcionando siempre, afortunadamente, estamos presentes. Yo en aquel entonces debía tener cinco años, no trece como la protagonista”, explica Cacho.
“Todo lo que me rodeaba ha tenido que ver. Las mujeres fascinantes e increíbles que conocí en la adolescencia y en la juventud. Los hombres maravillosos como mi abuelo materno del que aprendí sobre el amor, las relaciones afectivas, el gozo y la igualdad.
Piensa que mis abuelos trabajaban los dos y guardaban el dinero que ganaban en una caja de donde lo cogían según necesitaban tanto el uno como el otro. Yo viví esta igualdad absolutamente natural, y cuando empecé a conformar los hombres del libro, quería que fueran estos hombres amorosos e igualitarios, que existen y que están ahí, unos buenos ‘tios’, como decís aquí”.
Neuman dice que le encanta el padre descrito en la novela. “No se parece nada a mi padre. Es el padre que yo hubiera querido tener, es una ficción. Mi padre real era un hombre con poco tiempo, trabajaba todo el día para ganar dinero y tener una mejor vida (creía que el dinero cambiaría su vida). El personaje del padre de la novela, lo inventé yo”, aclara Lydia.
La épica de la vida
“Para mí, mi vena revolucionaria está vinculada con el afecto, el amor, la ternura, y con la igualdad. El ir del brazo con compañeros y compañeras, no sólo como experiencia vital sino como añoranza, y quería que la novela reflejara esto desde un lugar que no tiene nada que ver con lo que dicen ahora de la ‘rabia’ feminista.
Estos grupos radicales que creen que el único camino es la violencia. Yo creo que hay que ir por otro lado. El libro está atravesado por el amor, el romance, la dulzura, el placer y la no violencia. Y sin embargo, la batalla esta ahí colocada, donde decimos que salvamos el alma.
También me di cuenta, reconstruyendo las vidas de estas activistas que sembraron la semilla del México democrático de hoy, de la diferencia entre cómo cada sexo plantea la épica de su vida.
Ellos lo abandonan todo, a su familia, sus mujeres… para ir en búsqueda de la aventura, de algo que los haga poderosos y fuertes. Una épica vertical.
En cambio la épica de las mujeres es horizontal. Salimos a encontrarnos entre todas nosotras para salvarnos y salvar el mundo.”, reflexiona Lydia.
Lydia Cacho
Lydia Cacho es la periodista que escribió ‘Los Demonios del Edén’ (2005, Grijalbo Mondadori, ISBN: 9685957584), denunciando la mafia de la pederastia en México, implicando a varios personajes públicos, como Kamel Nacif o Jean Succar Kuri (líder de organización de pederastas).
La periodista se enteró que niñas y niños de hasta 5 años eran violados para disfrute de personalidades políticas, empresarios y cabecillas del crimen organizado.
Por esta denuncia ha sido perseguida, denunciada, torturada, ha sufrido atentado y ha vivido durante años bajo amenaza de muerte y con protección.
En 2008 presentó en Barcelona el documental ‘Los demonios del Edén’, basado en fragmentos de lo vivido por ella por defender a niños y niñas que no pudieron hacer nada cuando fueron abusados por ‘hombres’ poderosos sin vergüenza ni perdón.
Los derechos de los más débiles
La periodista multipremiada ha querido denunciar el sistema de redes entre empresarios, políticos, militares, policías y líderes religiosos que esclavizan a niñas y mujeres, y ha dedicado gran parte de su vida a investigar las organizaciones dedicadas a la trata de personas y detener la transgresión de los derechos fundamentales de las personas.
Lydia siempre ha trabajado para que los derechos de los más débiles fueran tenidos en cuenta. En el año 2000 cofundó el Centro Integral de Atención a Mujeres CIAM en Cancún (Quintana Roo), del que también fue directora. Este Centro está especializado en la atención a mujeres, niños y niñas víctimas de violencia doméstica y sexual.
En noviembre de 2021 el gobierno español le concedió la nacionalidad española por carta de naturaleza y se exilió a este país para vivir un nuevo periodo de su vida. Actualmente vive en Málaga y anteriormente residió en Madrid.
Otros libros

Ha escrito 22 libros entre los cuales ‘Memorias de una infamia’ (Debate, 2008), Premio Internacional Humanismo Solidario ‘Erasmo de Róterdam’, en el que revela cómo opera el sistema, en particular los más poderosos priístas para proteger a pederastas que esclavizan niñas y niños en México.
En ‘Cartas de amor y rebeldía’ (Debate, 2022), la autora se introduce en cuarenta y seis años de periódicos, fotografías e intercambios epistolares que ha conservado y donde reflexiona sobre todo lo vivido.
Es una obra muy íntima escrita desde su exilio en España. La autora pide que no se juzgue la manera como construimos nuestro feminismo, y pide también, cuestionarnos desde donde ejercemos la violencia.
‘Rebeldes y libres’ (La Esfera de los Libros, S.L., 2023), es como un alegato en favor de la libertad y la rebeldía bien entendida de las jóvenes españolas.
La idea surgió tras entrevistar en España durante mucho tiempo a cientos de menores de dieciocho años acerca de sus sueños, sus aspiraciones, sus miedos, sus reivindicaciones, su identidad sexual… Chicas diferentes que opinaban abiertamente y exponían sin tapujos sus opiniones e ideas.
También ‘#Ellos hablan’ (Debate, 2018), ‘Ciberespías al rescate’ (Grijalbo, 2017), varios cuentos, reportajes y artículos de investigación.
Volver a México
La autora confiesa que le encantaría regresar a vivir a su país, pero para eso, dice, deben condenar antes a Marín y a Kamel Nacif. No obstante ha regresado a México tras siete años de exilio para presentar su novela ‘Un halcón bajo mi ventana’ en el Museo Nacional de Antropología.
Para este viaje de cinco días, la editorial le puso a Lydia Cacho un escolta que la acompañaba a todos lados. El día antes de volar a México, admite, soñó “con algunos de esos humanos” y se despertó de golpe.
Aun así, su emoción es inmensa y le ilumina los ojos: “Estoy muy contenta. Hemos logrado un montón. No hay que desestimar nuestros logros colectivos”.
Leonor Sedó eMagazine 39ymas.com
Imágenes: Portada libro. Fotografías: ©2026 Leonor Sedó. Fotografías: ©2026 Marisa Ferrer P. Portadas libros