Por Maria Sol Antolin Herrero. Diario Feminista
Wangari Muta Maathai nació el 1 de abril de 1940 en la región rural de Nyeri (Kenia). A los ocho años comenzó a estudiar en la escuela de su pueblo natal, donde destacó por sus buenas aptitudes y calificaciones. En 1964 obtuvo su Grado en Biología en el Mount St. Scholastic College de Atchinson, Kansas, para posteriormente ir a Pittsburgh, donde consiguió su Máster en Ciencias Biológicas (1966).
Finalizado el máster regresó a Kenia, donde obtuvo un puesto de ayudante de investigación en microanatomía en el Departamento de Anatomía Veterinaria de la Universidad de Nairobi, bajo la supervisión del Profesor Reinold Hofman. Fue este profesor de la Universidad de Giessen quien animó a Wangari a ir a Alemania para continuar con sus estudios. Después de pasar cierto tiempo estudiando en las Universidades de Giessen y Múnich, Wangari regresó a Nairobi, donde finalmente obtuvo su Doctorado en Anatomía Veterinaria (1970).
Fue la primera mujer de África Central y Oriental en obtener un doctorado. Pero no únicamente eso. Fue la primera mujer Jefa de Departamento (de Anatomía Veterinaria, 1975) y Profesora Asociada en la Universidad de Nairobi (1977).
También fue la primera mujer africana en recibir el Premio Nobel de la Paz en 2004, por “su contribución al desarrollo sostenible, la democracia y la paz.”
Destacó en el activismo a favor de los derechos de las mujeres: primero en la Universidad, donde luchó por conseguir igualdad de oportunidades y salarios, y posteriormente, se convirtió en miembro (1976-1987) y directora (1981-1987) del Consejo Nacional de Mujeres de Kenia (NCWK), asociación que abogaba por el empoderamiento de las mujeres kenianas.
Según sus propias palabras: “durante mi trabajo como científica aplicada a la investigación de los problemas alimentarios, emprendí estudios sobre el ciclo de vida del parásito que se transmitía a través de las garrapatas y mientras recogía muestras me di cuenta de que los ríos iban llenos de limo. Eso no sucedía cuando era pequeña. Había poca hierba y no contenía los nutrientes necesarios. La tierra no cumplía sus funciones”.
Basándose en la idea de que el ecologismo podría ser una manera de lograr un desarrollo sostenible y mejorar los problemas de Kenia, Wangari Muta Maathai fundó el Movimiento Cinturón Verde (Green Belt Movement) en 1977. Como las mujeres eran quienes recibían formación en ecología, tenían roles de liderazgo, dirigían los viveros y trabajaban con silvicultores con los que planificaban e implementaban proyectos para la recolección de agua y la seguridad alimentaria, el movimiento fue clave para avanzar en la emancipación y el empoderamiento de las mujeres campesinas.