Con este título, el 18 de marzo se llevó a cabo un encuentro de agradecimiento y recuerdo a la desaparecida Maria Pau Trayner y Vilanova que traspasó el pasado 16 de diciembre.
Maria Pau fue una teóloga feminista de referencia. Activista social de muchas causas, y profesora y religiosa escolapia, nació en El Vendrell en marzo de 1936, unos meses antes del golpe de estado fascista.
Fue un acto de comunidad, convocado por las entidades en las que ella había estado. La conductora del acto, Pilar explicó que era la propia Maria Pau quien convocaba. En el centro del acto una mesa simbólica con fotos suyas, recuerdo de Nicaragua, Un pañuelo que recordaba a Palestina y el no guerra, un tapiz que nos llevaba a Latinoamérica.
Diferentes personas encadenaron palabras por la maría Pau, tratando de explicar cómo era por ellas, en los diferentes espacios que han compartido y dando una visión poliédrica, completa de su vida y aportaciones.
El Colectivo de Mujeres en la iglesia, con la importancia que ella daba al “en”. Compañeras de la escuela pía, compañeros y compañeras de profesión, espacios, viajes y proyectos de solidaridad. Se tejió una línea del tiempo de vida y activismo.
La teóloga que sacó de la invisibilidad a las mujeres de la biblia, la formadora de jóvenes en SETEM, la transmisora de valores. Su amor por Nicaragua, la fundación y actividades del grupo de Mujeres de Can Serra. La implicación social de Maria Pau en el barrio, la escuela, la familia amplia y la comunidad.
Se leyeron poemas de Gioconda Belli y Pere Casaldàliga, muchos testimonios de hombres y mujeres que no quieren olvidar sus aportaciones, su amor. Levantamos la voz, que destacó el legado esperanza y resistencia. El Foro interreligioso de Hospitalet, la Fundación Pere Casaldàliga, Cristianismo y justicia o Ca la mujer que destacó la donación que ella hizo al Centro de Documentación, el importante fondo del Colectivo de Mujeres en la iglesia y otros.
Testimonios personales de Andalucía, Sabadell o Sant Just, gente que vivió y compartió en diferentes ámbitos, Mujeres p’alante de L’Hospitalet. Su sobrina que decía de ella de pequeña “Tengo una tía monja revolucionaria”, a la que tanta gente echará de menos su energía, inquietudes, fuerza, coherencia y valentía hasta dos días antes de su muerte, cuando gravemente enferma todavía encontró fuerzas para ser -online- en la presentación del libro de lo que es coautora con Rosa. Maria Pau, una monja que no parecía monja sino una activista, una referente imprescindible para el feminismo.