domingo 08 marzo 2026

domingo 08 marzo 2026

“El plan de Trump para Gaza es un proyecto colonial”. Entrevista

Por Diana Buttu Sin permiso

La Casa Blanca revela poco a poco la estructura organizativa encargada de poner música al plan Trump de 20 puntos para poner fin a la guerra genocida contra la Franja de Gaza, y permitir el regreso a una vida normal en el pequeño territorio. Unas horas después de que el enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, anunciara el inicio de la segunda fase, los palestinos descubrieron esta organización tricéfala en la que solo desempeñan un papel de ejecutores.

El Comité Nacional para la Administración de Gaza (Cnag), formado por quince palestinos de Gaza reconocidos en su campo, es de hecho solo la tercera y última etapa del aparato imaginado por Donald Trump, sin ningún poder político o financiero.

En la cima se encuentra el consejo ejecutivo del plan Trump, la Junta de Paz, ninguno de cuyos ocho miembros es originario de Oriente Medio y mucho menos de un territorio palestino o de la diáspora. Son en su gran mayoría, si no en su totalidad, partidarios de Israel. Donald Trump lo preside, con derecho de veto.

Según la información revelada por Bloomberg, cada estado que desee obtener un puesto permanente en la Junta de Paz tendrá que pagar mil millones de dólares. El asiento no permanente sería gratuito.

Esta Junta de Paz, que Donald Trump desea claramente que sustituya al Consejo de Seguridad de la ONU, encarnación del multilateralismo que aborrece, supervisará el Consejo Ejecutivo de Gaza, formado por once miembros. Una vez más, sin un palestino, pero con representantes de las potencias regionales de Oriente Medio, junto a magnates inmobiliarios.

Mientras tanto, en el terreno, el alto el fuego sigue siendo violado por Israel todos los días. Más de cuatrocientos palestinos han sido asesinados por el ejército israelí desde su firma en octubre. Este, por orden del nivel político, sigue obstaculizando, o incluso impidiendo, la entrada de productos y bienes necesarios para la vida cotidiana de los habitantes de Gaza y el inicio de la reconstrucción de las infraestructuras y las viviendas.

Las caravanas de transportistas permanecen bloqueadas en las fronteras, mientras que las lluvias, las tormentas y las temperaturas invernales destruyen los refugios precarios. Veintiuna personas han muerto de frío, según las autoridades locales, y otras mueren cada día por falta de cuidados y medicamentos.

En este contexto, Israel ha empeorado aún más la situación al anunciar la prohibición de treinta y siete ONGs internacionales importantes, entre ellas Médicos sin Fronteras y Médicos del Mundo. Diana Buttu, abogada palestina, ex asesora de la Autoridad Palestina, lo ve como la continuación de una muerte lenta infligida metódicamente a los palestinos. La entrevistó para Mediapart Gwenaelle Lenoir.

Mediapart: Sobre la prohibición de las ONGS internacionales por Israel, utilizó la expresión “muerte por mil cortes”. ¿Qué quiere decir y cómo describe la realidad palestina?

Diana Buttu: Cuando decimos “ser asesinado”, generalmente pensamos en una muerte rápida, por arma blanca o arma de fuego. La persona afectada, muere, y se acabó. Pero esto no es lo que paso, Israel sigue haciendo sufrir a los palestinos. Lo que hace Israel es lento y metódico. No es tan sensacional como ser abatido, pero es mucho más metódico, mucho más doloroso y lleva mucho más tiempo. Así fue la ocupación, así fue la Nakba, y eso hizo Israel en Gaza, esa acción lenta, lenta, lenta que finalmente hace que la vida sea miserable, difícil, imposible, tanto que la gente acaba por irse o muriendo.

Tomemos un ejemplo, solo uno, antes del genocidio: el cáncer de mama. Todo el mundo sabe que es tratable si se detecta a tiempo. El paciente sigue un protocolo terapéutico, recibe radio, sigue quimioterapia, etc. Es muy doloroso. Pero podemos salir adelante.

Las palestinas no tienen esta posibilidad. Porque Israel no permite que ningún equipo de radioterapia entre en Gaza. Y algunos medicamentos necesarios, como los esenciales para la quimioterapia, tampoco están permitidos. Lo repito, estoy hablando de antes de 2023.

Las mujeres con cáncer de mama debían obtener permiso para salir de Gaza para recibir tratamiento, ya sea en un hospital israelí, en un hospital egipcio o en cualquier otro lugar del mundo.

Pero el cáncer no espera a que obtengas un permiso. Y a veces, los israelíes retrasaban la emisión del permiso. A veces obtenías el permiso. Pero cuando te presentabas en Erez [punto de paso entre la Franja de Gaza e Israel, ahora cerrado – ndlr], los soldados israelíes decidian despedirte bajo cualquier pretexto, por ejemplo, el de que la radioterapia no estaba prevista ese día como motivo para que se les permitiera salir de Gaza. Hemos visto que esto le ha pasado a muchas mujeres.

Y luego las mujeres mueren. ¿Y qué decimos? Decimos: “Oh, murieron de cáncer. Pero, ¿de qué murieron realmente? Realmente murieron de un corte tras otro, tras otro, tras otro, que les impedía recibir el tratamiento que necesitaban. Esto significa que es un proceso lento que consiste en matar a los palestinos.

El destierro de las ONG internacionales forma parte de este proceso de “muerte por mil cortes”.

¿Cuál es, en su opinión, el profundo significado de la prohibición de las ONGS internacionales?

Debe volver a colocarse en su contexto político. Israel prohíbe a estas organizaciones porque denuncian sus acciones. Hay varios elementos importantes a tener en cuenta. En primer lugar, los visados son tramitados por el Ministro de Asuntos de la Diáspora y la Lucha contra el Antisemitismo. ¿Cuál es la relación entre la lucha contra el antisemitismo y las organizaciones humanitarias? Ninguna.

En segundo lugar, para obtener una licencia, para registrarse, hay cinco cosas importantes que hacer: la primera es que la ONG debe comunicar todos sus datos, todas sus direcciones, todos los nombres de sus empleados a los israelíes. Esto es particularmente peligroso, ya que Israel ha matado a más de quinientos trabajadores humanitarios. ¿Cómo pueden estas ONG estar seguras de que Israel no utilizará estos datos para atacar a su personal?

La segunda condición es que, según las nuevas reglas, ningún líder, ex dirigente, donante o empleado debe ser partidario del BDS [Boicot, desinversión y sanciones, movimiento internacional que llama al boicot a los productos, bienes e instituciones israelíes – ndlr].

El tercer punto es que para ser registrada, la persona debe reconocer a Israel como un estado democrático judío. ¿Qué tiene que ver eso con el suministro de alimentos, por ejemplo?

Cuarto punto: la ONG no debe en ningún caso haber trabajado para “deslegitimar a Israel”. ¿Qué significa esto? No hay definición. ¿Y qué tiene que ver con el hecho de que bombardean hospitales y, por lo tanto, la gente necesita medicamentos?

El quinto punto es que ningún miembro del personal puede expresar su apoyo a la persecución de miembros del ejército israelí por los crímenes que han cometido. En otras palabras, no se puede presionar a favor de la Corte Penal Internacional. Una vez más, ¿qué tiene que ver con el suministro de agua potable?

Por lo tanto, se trata de un intento de control, de amordazar, porque saben que ninguna de estas organizaciones cumplirá con estas normas, y quieren asegurarse de que ningún palestino obtenga la ayuda que necesita. Es una muerte por burocracia. Dirán: “No respetan las reglas burocráticas”, y nadie cuestionará las reglas burocráticas. Ese es el problema.

¿Cuál es su reacción cuando escucha que Steve Witkoff, el enviado especial de Donald Trump para la paz en Oriente Medio, ha anunciado el inicio de la segunda fase del plan de paz de Estados Unidos?

Lo que veo es que nada ha entrado en Gaza, que reina la miseria en Gaza, que la gente muere de frío en Gaza. Observo que el volumen de alimentos que entra en Gaza es insuficiente, que el material de reconstrucción, los suministros médicos no entran. Veo que Israel sigue bombardeando Gaza y no se ha retirado del territorio. No entiendo lo que Witkoff quiere decir con “fase”. Lo que quiero es que Israel abandone Gaza, y lo que realmente quiero es el fin del sistema que creó un mundo en el que Israel puede bombardear Gaza y sus recuerdos. El hecho de que Israel no haya sido condenado como responsable de tanta tragedia, me plantea un gran problema. No me importan sus “fases”, que no significan nada.

El comité de tecnócratas palestinos que debe gestionar la Franja de Gaza acaba de ser nombrado. ¿Qué le parece?

Son buenas personas. De verdad. Ali Shaath, que lo dirige, es ingeniero de infraestructuras, es de Gaza, estaba por casualidad fuera de Gaza el 7 de octubre de 2023. Su familia sigue en Gaza, su padre ha fallecido, su casa ha sido destruida, es originario de Khan Younes. Ha trabajado duro en el campo de la infraestructura y ha trabajado para la Autoridad Palestina en el pasado. Trabajé con él en 2005, es un hombre muy bueno. Entiende muy bien lo que hay que hacer. Son buenas personas.

Pero hay dos problemas. El primero es: ¿realmente se les permitirá trabajar? Para mí, la respuesta es no. Israel retuvo a Ali Shaath durante seis horas el otro día. En segundo lugar: ¿les darán no ya el mandato, sino la capacidad de hacer lo que tienen que hacer? Para reconstruir Gaza, es necesario traer material de construcción, y se necesitan garantías de que lo que se reconstruye no se destruirá simplemente de nuevo como ha ocurrido a menudo en el pasado.

La otra gran pregunta es sobre el fondo: ¿por qué tienen que ser tecnócratas? ¿Por qué los palestinos no pueden ser dirigidos por personas interesadas en la política? En Francia o en cualquier otro lugar, los líderes son políticos, personas interesadas en los asuntos públicos, pero cuando se trata de Palestina, siempre hay esta regla que quiere que sean personas sin vínculo con un partido político. No cuestiono a los tecnócratas del comité, porque aprecio a todos los que conozco.

Solo quiero decir que hay una forma patriarcal y condescendiente de ver a Palestina, que juzga que no tenemos derecho a elegir a nuestros propios líderes, no tendríamos derecho a elegir a personas involucradas en la política, que solo tendríamos derecho a elegir a personas que se ajusten a la definición de tecnócratas. Es un intento de destruir nuestras instituciones políticas.

¿Cuál es su opinión sobre la Junta de Paz que debe ser presidido por Donald Trump y supervisar el comité de tecnócratas palestinos y todo el proceso?

Es un proyecto colonial. Pensé que el colonialismo había terminado en la década de 1960, pero en el caso de Palestina, no es así. Trump nunca ha estado en Gaza, y dudo que los miembros de esta supuesta Junta de Paz hayan estado allí. ¿Cómo van a dirigir la Franja de Gaza personas que nunca han estado en Gaza, que no son de Gaza, que ni siquiera son palestinas? Yo lo llamo colonialismo.

*Diana Buttu abogada palestino-canadiense que trabajó como portavoz de la Organización para la Liberación de Palestina y como asesora legal palestina en las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos.​ Ha trabajado asociada con la Universidad Stanford, la Universidad de Harvard y el Institute for Middle East Understanding (IMEU).

Fuente:

Traducción: Enrique García

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Search

There is no Event

Boletín de noticias

Suscríbete a nuestro boletín semanal y a las últimas noticias publicadas.

También te puede interesar

20N. Igualtat en el programa de CIU

OPINIÓ La diputada Merçè Pigem és coneguda entre les dones per la seva visió feminista...

8M 2021: Concentració Comunicadores Feministes

8M 2021 VAGA GENERAL FEMINISTA

...

Roda de premsa, VI Trobada Internacional de la RIPVG

Leer artículo en castellano Barcelona acull, del 15 al 17 d’abril de 2016, la...