Ayer jueves 22 de mayo se inició la 33.ª edición de la Muestra Internacional de Films de Mujeres de Barcelona (MIFDB, siglas en catalán) que continúa en la línea de los últimos años y se organiza en dos momentos diferentes: el Vol. Y, el que ahora empieza, y el Vol. II, que tendrá lugar durante el otoño. Este año la Muestra se enuncia “En compañía de extrañas: revisiones colectivas de pasados, presentes y futuros”.
La 33.ª MIFDB nos ha ido descubriendo, durante estos años, muchísimas producciones producidas por mujeres que utilizan un imaginario muy diferente en el habitual cine comercial. Según las organizadoras, “ve en el cine un lenguaje desde el cual explicar el mundo más allá del abismo”. Nos explican, que la Muestra ha seleccionado películas que “En tiempos hostiles, defienden imágenes que no subrayen el miedo sino el deseo. Imágenes que enfoquen los juncos que nacen de los pantanos, que expriman los limones y las conviertan en dulces. Contraimágenes de la individualidad solitaria, que movilicen los relatos desde el apoyo en las otras.”
Esta primera parte se llevará a cabo a la Filmoteca de Cataluña entre el 22 de mayo y el 18 de julio, se exhibirán un total de 55 películas -21 largometrajes y 34 cortometrajes-. La programación acoge siete secciones: Persistencias fílmicas, Retrospectiva de Sarah Maldoror y Sesiones familiares a la Filmoteca de Cataluña, Cine fuera de lugar en diferentes plazas de Barcelona, Sesiones especiales en el Candy Darling, La Bonne, Zumzeig Cine cooperativa y Santa Mònica, Actividades educativas y la MIFDB a Filmin.
La sección Persistencias fílmicas se adentra en el espíritu original de la MIFDB y “propicia diálogos entre películas contemporáneas y piezas de recuperación, responde a la voluntad continuada de las cineastas de sacudir los modelos fílmicos e inventar nuevos lenguajes narrativos” segundos las organizadoras. Las sesiones cuentan con el acompañamiento de cineastas pioneras, directoras noveles y realizadoras consagradas que compartirán su mirada sobre la creación cinematográfica como: Narges Kalhor directora del film Shahid (2024), multipremiada a la Berlinale.


Las programadoras destacan que “Después de más de setenta años de la ocupación a Palestina y en el contexto actual de genocidio, esta película destaca como especialmente urgente”. La proyección contará con la presencia de la directora, la primera mujer árabe a presentar una película en el Festival de Cannes, en su primera visita en el Estado español.
Destacan otros films como Valentina and the MUOsters, dirigida por Francesca Scalisi y (Revolución cumple tú promesa) Amor rojo, de Dora García. El primer film plantea una nueva forma de documentar la lucha ecológica y por los derechos de la tierra, a la vez que ofrece una mirada cálida y empática hacia la ternura y el conflicto en las relaciones familiares. La película de Dora García, una artista multidisciplinar, gira en torno a la figura de la escritora y revolucionaria soviética, Alexandra Kollontai, y la vigencia de su pensamiento en los transfeminismos latinoamericanos actuales.

Esta 33.ª edición de la MIFDB dedica su retrospectiva a Sarah Maldoror, una cineasta clave del movimiento de la negritud y una de las primeras mujeres a dirigir un largometraje en África. Su amplio legado será presente en este programa con unos veinte cortos y siete largometrajes. Las proyecciones contarán con la participación de voces fundamentales del pensamiento decolonial actual, como la antropóloga Aida Bueno, la poeta Mafe Moscoso y la hija de la cineasta, Annouchka de Andrade.
Las Sesiones familiares, dirigidas al público más pequeño y sus familias, proponen películas que estimulen la sensibilidad estética, la educación emocional y la transmisión de valores sociales y culturales. Estas sesiones, que siempre cuentan con acompañamiento, están comprometidas con la diversidad cultural y estética y ponen en valor la contemplación y la comprensión para huir de la violencia estética y narrativa que domina la mayoría de pantallas comerciales, sin renunciar al goce, el placer y la diversión.

Desde sus inicios, esta Muestra ha tenido un papel reivindicativo y de visibilidad. Las películas que se exhiben así nos lo muestran. En este contexto, hace unos años que la MIFDB sale de los cines en las plazas -así como a la plataforma audiovisual Filmin- y lleva a cabo actividades paralelas abiertas en la ciudad con formatos alternativos y públicos diferentes. La Muestra es el referente del feminismo a la pantalla que “invita a todo el mundo a sumergirse en esta propuesta cinéfila, hecho de ternura e irreverencia, de reflexión e ímpetu. A practicar una cinefilia de sala oscura y miradas de simpatía entre extrañas, una cinefilia de historias vividas en colectivo.”
