Foto de portada: Marga Pont
En el debate “Periodistes en Revolta” (Periodistas en Revuelta) se reivindicó el periodismo feminista en Cataluña y en red, como una herramienta indispensable ante la impunidad, el edadismo y la ola reaccionaria. Se exigieron mejores protocolos y sanciones efectivas.
Intervinieron las periodistas catalanas: Fabiola Llanos, Alícia Oliver, Cristina Pulido y Rejane Modesto da Sousa (brasileña residente en Cataluña). Se denunció la situación del periodismo hecho por mujeres: precariedad laboral, acoso y violencia digital (el 73% de las periodistas encuestadas en Cataluña la han sufrido) y revictimización mediática.
También estuvieron presentes periodistas y comunicadoras de México, Nicaragua y Afganistán: Lucia Lagunes, Edith Herrera, Edna Pacheco, Arlen Centeno y Karima Shujazada. Alertaron sobre los contextos de sus países respecto a la persecución, el exilio y un verdadero apartheid de género. Se hizo un llamamiento a la solidaridad internacional con las periodistas que sufren estas violencias.

Presentación de la Mesa “Periodistes en Revolta”
En la presentación de las periodistas de la Mesa, Alicia Oliver también hizo un apunte sobre la actualidad de las noticias sobre las mujeres, señalando que el último Monitoreo Global de Medios (MGM) informa que solo un 26% de las noticias se refieren a mujeres.
Intervención de Rejane Modesto da Sousa, periodista brasileña residente en Cataluña y responsable de la Secretaría de Igualdad del Sindicat de Periodistes de Catalunya (SPC)

Primero se disculpó por no poder expresarse todavía en catalán, y seguidamente ofreció datos de la realidad laboral de las mujeres periodistas en Cataluña, aunque algunos datos eran de referencia estatal.
De acuerdo con los datos recogidos por el SPC, los sueldos de las y los periodistas en nuestro país son de 25.000 a 30.000 euros anuales, los de los becarios están entre los 15.000 y 18.000, y los de las y los autónomos se sitúan alrededor de los 18.000 euros. Estos sueldos contrastan con los de los y las presentadoras de TV, que van de los 45.000 a los 60.000 euros, evidenciando una gran diferencia salarial con los y las profesionales de producción.
Las mujeres, en general, cobran un 25% menos y se arrastra la falta de conciliación y la precariedad. Rejane Modesto da Sousa afirmó que todavía hay que trabajar mucho para garantizar horarios, sueldos y puestos de trabajo.
También denunció la persistencia del acoso sexual hacia las mujeres por parte de jefes y compañeros de trabajo.
Habló sobre los y las periodistas que cubren conflictos: “La muerte y asesinato de periodistas ha alcanzado niveles impensables en los últimos tres años, especialmente causados por la guerra. En la masacre de Gaza, ha habido 238 y esto sumado es más que la Primera Guerra, la Segunda Guerra, la guerra de Corea y la guerra de Vietnam”.

Para la periodista es motivo de satisfacción que, por primera vez, la presidencia de la Federación Internacional de Prensa recaiga en una periodista, la peruana Zuliana Laínez, que ha vivido muchos años en Cataluña.
La periodista tuvo también un recuerdo muy sentido hacia Marielle Franco, la socióloga, feminista, defensora de los derechos humanos y del movimiento LGTBI y política brasileña, que fue asesinada.
Intervención de Alícia Oliver, presidenta de la Red Europea de Mujeres Periodistas (XEDP)

La periodista feminista Alícia Oliver expuso los datos de un trabajo realizado por la XEDP conjuntamente con Diario Feminista: Informe Violencias digitales machistas hacia las mujeres periodistas. Se trata de una encuesta mixta a periodistas de Cataluña, cuyos datos confirman que el 86% de las mujeres periodistas han experimentado violencias online.


Entre las conclusiones extraídas de este informe destacan que es necesario mejorar la respuesta institucional y empresarial ante las agresiones, y que, si bien las redes de apoyo y la denuncia son efectivas, no son suficientes.
Intervención de Cristina Pulido en nombre de Diario Feminista

Por su parte, la directora de Diario Feminista explicó el Informe de resultados 2023 del II Estudio Medios y erradicación de las violencias machistas. El estudio se realizó mediante encuestas exploratorias y grupos focales.


El estudio muestra la falta de conocimiento que hay por parte de los y las periodistas del país sobre las diferentes violencias recogidas en la Ley 17/2020. La mayoría de periodistas conocen casos en los que los medios han difamado a las víctimas de violencias machistas. Y denuncia que todavía no existen mecanismos de seguimiento efectivo para la detección de la aplicación o no de los protocolos de prevención del acoso y las recomendaciones para un correcto tratamiento informativo de las violencias machistas.
Intervención de Fabiola Llanos, presidenta de la Xarxa Internacional de Dones Periodistes i Comunicadores de Catalunya – Xarxa Internacional de Periodistes amb Visió de Gènere (XIDPICCAT-XIPVG) y del Equipo de La Independent

La periodista catalana (de origen chileno) manifestó que en la XIDPICCAT-XIPVG:
“Entendemos que en el periodismo feminista el trabajo en red es el único atajo real para reconocer a las demás, para construir desde la horizontalidad más radical y para desterrar, de una vez por todas, los personalismos, los egos y los títulos individuales que a menudo colonizan e intoxican los medios de comunicación generalistas. Aquí no hay nombres que busquen el foco para un beneficio propio; hay una inteligencia y voluntad colectiva que se cuida, se coordina, se comparte y se sostiene”.
Y referente a la labor de ya casi 16 años de La Independent (se editó por primera vez el 11 de septiembre de 2010) afirmó:
“…combatimos la perversa idea patriarcal de que la información feminista debe basarse esencialmente en el voluntariado, el sacrificio y la precariedad. (…) Sufrimos un escaso reconocimiento y un apoyo absolutamente insuficiente, casi testimonial, por parte de las administraciones públicas. Es especialmente doloroso ver cómo se nos da la espalda, muy a menudo, desde aquellas instituciones que están vinculadas y comprometidas por ley con los derechos de las mujeres…”

“Vivimos una ofensiva reaccionaria global donde el fascismo y la misoginia organizada intentan colonizar todos los espacios de representación pública, digital y mediática.” —iba terminando su intervención Fabiola Llanos, no sin añadir— “El periodismo feminista es uno de los diques de contención de esta barbarie. Debemos actuar con firmeza intelectual y organizativa para evitar a toda costa que el fascismo y la misoginia se hagan con ninguna estructura que no sea sus propias cloacas. No les podemos ceder ni un palmo de terreno mediático, ni una sola redacción, ni un solo relato. Su lugar es el vacío de su propia ignorancia y deshumanización; el nuestro es el espacio público que hemos ganado legítimamente con décadas de lucha.”
Intervención de Edna Pacheco en nombre de las periodistas y las compañeras de la RIPVG (XIPVG, siglas en catalán) en México, que están de estancia en Cataluña.


La periodista indígena del pueblo originario del actual Estado de Guerrero denunció las desapariciones forzadas de mujeres comunicadoras y de mujeres defensoras de los Derechos de las Mujeres de los pueblos originarios.
Afirmó que es necesario nombrar la situación de guerra que hay en sus territorios, continuamente ocultada por el Estado Mexicano.
Defendió el periodismo feminista como vía para darles voz y denunciar el patriarcado, el fascismo y el extractivismo, al tiempo que teje la esperanza colectiva.
Intervención de Arlen Centeno, periodista de Nicaragua y Defensora de los Derechos de las Mujeres en su país

Arlen Centeno cree que hay esperanza, a pesar de que Nicaragua ocupe actualmente el último lugar en libertad de prensa en América Latina según Reporteros sin Fronteras.
La periodista contextualizó a Nicaragua en la crisis sociopolítica de 2007 con Daniel Ortega y en 2018 con la represión brutal sobre la población con 300 personas muertas, además de los incendios brutales. 100.000 personas están fuera del país, entre ellas más de 300 periodistas. Se ha perpetrado el cierre y silenciamiento de 60 medios de comunicación y de muchas asociaciones de mujeres. Las que lo denuncian trabajan en Medios con Agenda Propia Feminista y desde la cooperación feminista. “Ambas características son una mala carta de presentación para encontrar trabajo”, exclamó.
“Estos delitos forman parte de un sistema coordinado y sostenido en el tiempo que busca desalentar la participación pública y visible de las mujeres. Y en este caso particular, de las feministas, de las defensoras y de las periodistas y comunicadoras. Ya sea desde el exilio o desde la sombra de la clandestinidad, las feministas, defensoras y periodistas lidiamos con múltiples expresiones de violencia machista, misógina y patriarcal. Lo hacemos con la violencia estructural, esa que nos persigue y que se empeña en doblegarnos y silenciarnos. ¡No lo ha conseguido!”, mantuvo.

Centeno habló sobre la violencia digital, que tiene una alta connotación sexual:
“No solo nos amenaza a las periodistas, sino a los hijos y a las hijas de las periodistas. Porque a un periodista hombre no le dicen ‘voy a violar a tu hija’, nos lo dicen a las mujeres porque saben que nos duele”. Para ellas es una amenaza constante: “A nosotros es a quienes nos desvisten, a nosotros es a quienes nos abofetean, a nosotros es a quienes nos culpabilizan por actuar en el ámbito público en lugar de cuidar de nuestras familias. ¿Que por qué nos metemos ahí? Nos cuestionan continuamente”.
Intervención de la periodista afgana Karima Shujazada, que vive exiliada en Cataluña

Las mujeres en Afganistán no tienen ningún derecho. Así comenzó Karima Shujazada su explicación.
“Hablar en público es un sueño para una mujer. Las mujeres en Afganistán son objetos dictados por los terroristas del gobierno”.
“No puedo hablar de las periodistas porque ahora no las hay. Están en la cárcel. Antes de 2021 había casi 3.000 mujeres periodistas y ahora, después de 2021, hay entre 130 y 160 en secreto”.
“Las mujeres afganas no necesitan compasión, necesitamos que habléis de ello. Se trata de un apartheid de género”.
Estos días querían manifestarse, pero no han podido porque ponían en peligro su vida. Además, cuando salen de la cárcel no son acogidas en casa, por lo que la única solución que tienen es el suicidio.
“Tenemos derecho a hablar, tenemos derecho a cualquier cosa que queramos, pero hay países como el mío en este mundo en los que las mujeres no tienen ni los derechos que tienen aquí los perros”.
Ella, antes de los talibanes, pudo estudiar, ir a la escuela, ir a la universidad, trabajar como periodista, trabajar como activista. Pero explicó que tuvo mucha suerte porque vivía en el centro de la ciudad, de una de las ciudades más grandes del país. Sin embargo, hay muchas mujeres que nunca han sabido que tenían derecho a hablar, derecho a existir:
“Porque en Afganistán, las mujeres, cuando nacen, tienen que pagar por haber nacido. Están castigadas desde que nacen.”

Karima Shujazada expuso con una lógica desesperación cuán flagrante es la falta de noticias sobre las mujeres en su país. Explica cómo la única última noticia que ha visto en los medios de aquí es la aprobación de la ley que permite a los hombres pegar a las mujeres si no les hacen sangre. Lo remató con esta frase:
“Las mujeres no pueden salir a la calle porque su vida no vale ni un vaso de agua”.
Debate posterior de “Periodistas en Revuelta”
Entre el público asistente, una joven periodista que vive y trabaja en Beirut habló de la soledad de la periodista en países en conflicto, y la consecuente precariedad de la salud mental. De ahí afirmó la necesidad de la existencia de estas redes.
También desde el público se preguntó sobre cómo se ejerce la resistencia interior del periodismo en lugares como Nicaragua y Afganistán. Respondieron Arlen Centeno y Karima Shujazada.
“En Nicaragua nos sostiene la solidaridad, la creatividad. No se puede decir nada en voz alta. Pero resistimos y encontramos ecos”.
En Afganistán se escribe y se emite pero sin firma, a través de medios de Oriente. Tanto dentro como fuera no se pueden firmar las informaciones, ya que peligra tu vida y la de tus familiares. No hay ningún derecho en Afganistán, la situación es terriblemente peor que la de Irán. “Algunas periodistas pueden hacer un podcast o dar alguna entrevista si tienen su seguridad y la familiar cubierta, pero aunque lo hagan o lo hagamos, desgraciadamente no hay interés por Afganistán, como está pasando también con algunas sobrecogedoras realidades de África”.
Preparación de las conclusiones de “Periodistas en Revuelta”

Las periodistas de la Mesa preparando las conclusiones de “Periodistes en Revolta”

Foto de grupo en la entrada de la Fabra i Coats este 14 de junio de 2026.
Conclusiones de la Mesa y debate “Periodistas en Revuelta 2026”
- Trabajo en red y dignidad laboral frente a la precariedad, exigiendo a las administraciones públicas una financiación y un reconocimiento dignos, dejando claro que medios y/o colectivos feministas como La Independent y la XIDPIC.CAT no son una seta marginal, sino un servicio público esencial para la democracia.
- Conclusión y reto: La horizontalidad y la inteligencia colectiva de la Red son el único modelo para superar los egos del periodismo generalista. El gran reto es derribar la idea patriarcal de que el periodismo feminista debe basarse en el voluntariado o el sacrificio humano y económico de sus profesionales.
- Memoria, genealogía viva y relevo sin edadismo, para continuar ejerciendo la justicia histórica de “nombrarnos”, visibilizarnos mutuamente, transformando la profesión en un espacio de complicidad política, afecto y genealogia viva.
- Conclusión y reto: Nuestras redes o medios tienen el deber político de rescatar la memoria de las mujeres y combatir el edadismo feroz de los medios de masas, que arrinconan la sabiduría de las periodistas mayores. El relevo generacional no se puede hacer desde el vacío, sino desde el respeto y el aprendizaje del legado de pioneras como Montse Minobis.
- Periodismo de calidad como dique de contención del fascismo digital, respondiendo con rigor, denuncia y contenidos contrahegemónicos para cortar el paso a la extrema derecha. No podemos ceder ningún espacio, ni un palmo de terreno mediático. Debemos encerrar al fascismo en sus propias cloacas, defendiendo el espacio público que hemos ganado legítimamente con décadas de lucha.
- Conclusión y reto: En pleno pico de ofensiva reaccionaria, donde la misoginia organizada y el fascismo intentan colonizar los algoritmos, las redacciones y las redes sociales con titulares amarillistas y relatos de odio, el periodismo de investigación feminista es más indispensable que nunca.