El Ministerio de Igualdad ha presentado el informe “Justicia social y perspectiva de género en el acceso a la jubilación anticipada”, que recoge el análisis y la reflexión generadas en una jornada especializada, con la colaboración de Carmen Grau Pineda, María Gema Quintero Lima, Matthieu Chabanne y José Luis Tortuero.
El informe publicado por el Instituto de Las Mujeres muestra el impacto de la brecha de género en el acceso a la jubilación y también plantea soluciones estratégicas. El documento, elaborado en colaboración con la Asociación Española de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social, concluye que el sesgo androcéntrico deja fuera a muchas mujeres en trabajos feminizados de alto riesgo y deterioro físico
En el informe se examinan los factores estructurales que dificultan el acceso de las mujeres a unas equitativas condiciones de jubilación anticipada.
Se aborda la brecha derivada de una mayor precarización, la minusvaloración de los trabajos que realizan las mujeres y las condiciones en que los realizan, su dureza o penosidad, la parcialidad en el empleo y las interrupciones de la carrera profesional provocadas por la falta de corresponsabilidad en los cuidados. Son factores que afectan directamente a la independencia económica de las mujeres y, en definitiva, al importe de la cotización, aumentando el riesgo de pobreza en la vejez.
También se constata el acento en el fuerte sesgo androcéntrico en los mecanismos para la jubilación anticipada, ya que favorecen las profesiones tradicionalmente masculinizadas y dejan fuera a los trabajos altamente feminizados que, aunque no registran altos índices de siniestralidad, sí que generan enfermedades crónicas y un deterioro físico y mental. Al no reconocer estos riesgos laborales, se mantiene una discriminación estructural que impide a muchas mujeres acceder a una jubilación equitativa.
El documento también reclama que se incorpore la perspectiva de género en el procedimiento previo para determinar los casos que permiten anticipar la edad de jubilación, mediante la aplicación de coeficientes reductores a fin de conseguir un análisis más justo de las trayectorias laborales de las mujeres, teniendo en cuenta las condiciones laborales y compensando así la brecha en las pensiones.