Foto:www.bellera.cat
En el marco de la exposición “CCOO: 50 años de Historia de Catalunya (1964-2014)”, que acoge el Museo de Historia de Catalunya, la Secretaría de la Mujer de Comisiones Obreras de Catalunya organizó el pasado día 11 el speakers corner en el que participaron Carme Porta, feminista y activista lesbiana, y Mary Nash, historiadora y editora del libro “Feminidad y masculinidad. Arquetipos y Prácticas de género”.
La introducción estuvo a cargo de Carme Porta que destacó la construcción social de los estereotipos de feminidad y masculinidad a partir de la normativización de los cuerpos, la representación y los roles sociales. Como el imaginario patriarcal había establecido un sistema sexo/género era difícil deshacerse de ellos, tanto para hombres como para mujeres, aunque la desigualdad de base que el patriarcado nos carga sobre las mujeres hace que la posición jerárquica sea más ventajosa para los hombres, aunque tengan que “cumplir” con su rol. En este sentido, destacó Porta, la sexualidad femenina es en función de la mirada de los otros, aunque hay una cierta “normalización” de las sexualidades no normativas éstas se construyen socialmente en base al binomio de feminidad y masculinidad del imaginario patriarcal. La visibilidad de la diversidad sexual rompe, en parte, el binomio y las fronteras se pulverizan con las personas transgénero y las intersexuales, así como el queer como actitud política y performativa de la identidad de género.
“Los arquetipos se reelaboran con pequeñas transgresiones, sólo para reajustarse, al sistema para no ser cuestionados. Se actualizan sólo para adaptarse” decía Mary Nash en su intervención. Nash destacó que la función del libro que presentaba es la de dar una perspectiva doméstica pero también pública del ejercicio de la jerarquía y el poder del patriarcado.
El libro, elaborado por un equipo interdisciplinario, hace un repaso y análisis histórico de la construcción social de la feminidad y la masculinidad arquetípica, desde los inicios del siglo XX, mostrando y analizando las pequeñas transgresiones de la transición y de la etapa colonial y del franquismo.
Según Nash, uno de los avances políticos más importantes del feminismo fue introducir la defensa de los derechos reproductivos en el discurso político de la transición, aunque después sea un discurso que se ha querido obviar y un movimiento que se ha querido invisibilizar. “El feminismo -dijo- ha ido entrando en la sociedad aunque no sea reconocido. Los saberes de las mujeres están, lo que no hay es el reconocimiento”.
El discurso científico ha reforzado, con argumentos biosociales, el arquetipo dotándolo de valores incuestionables, aunque su evolución hacia posturas más “modernas” ha continuado basándose en códigos y creencias de principios de siglo XX, pudiendo con roles menos tradicionales pero igualmente ligados a estereotipos de género y aplicable también a los discursos que dotan de jerarquía como el colonialismo o el racismo.