Por Montse Fernández Garrido
Así titulaba el pasado día 7 el diario digital Público un artículo sobre una nueva miniserie en Movistar, que ofrece en seis capítulos la terrorífica historia de muchachas captadas por bandas criminales que las engañan con falsas ofertas de empleo en hostelería y manicura y las fuerza a “saldar deudas” que comienzan por 5 mil euros, pero que con el tiempo van aumentándose falsamente hasta 80 mil o más euros, “deuda” que deben pagar con “servicios sexuales”. La organización criminal les retira el pasaporte, las obliga a dormir hacinadas en condiciones insalubres, las tiene vigiladas las 24 h del día y las golpea y castiga, o amenaza con dañar a sus familias en el país del que salieron, de intentar escaparse. Todo ese entramado mafioso no puede sostenerse sin la complicidad de policías, médicos, abogados, notarios, banqueros, testaferros, taxistas y otros parásitos institucionales. Corruptos que se lucran con el sistema y que además también utilizan sexualmente a las muchachas.
Las directoras son Elena Martín Gimeno y Sandra Romero Acevedo. Y los capítulos están escritos por Mabel Lozano, basándose en su libro “El proxeneta” y el documental del mismo título.



Mabel Lozano es modelo, actriz, guionista, documentalista, escritora, productora y directora de cine, y una gran activista en defensa de los derechos de la mujer, que se ha especializado en investigar la prostitución y la trata de personas, que cuenta con la Orden del Mérito policial, el Premio Rodolfo Walsh (2018), el Premio Comadre de Oro (2021) y que también en 2021 recibió el Premio Goya al cortometraje documental por “Biografía del Cadáver de una mujer”. Y en 2024 el Premio Goya al mejor cortometraje documental por “Ava”.
Reseña de «El Proxeneta», de Mabel Lozano: La radiografía definitiva de la trata en España

A finales de 2017 vio la luz «El Proxeneta», una obra imprescindible que toda persona progresista y con conciencia social debería leer. Este libro monda las capas de bulos y mentiras que distorsionan el debate público en España para revelar, con crudeza, cómo funciona realmente el engranaje de la prostitución.
La obra es una crónica negra y real: sexo, corrupción, asesinatos, trata de mujeres y niñas, blanqueo de capitales, secuestros y extorsiones. Todo el relato se sustenta en hechos probados por sentencias judiciales firmes sobre los principales proxenetas del país. Estamos ante una historia jamás contada; un viaje impactante al corazón del crimen organizado que mueve los hilos de la explotación sexual.
La fuente principal es Miguel «el músico», uno de los mayores traficantes de mujeres de la historia de España. Dueño de una docena de macroburdeles, este hombre explotó a más de 1.700 mujeres —en su mayoría jóvenes extranjeras de entre 18 y 19 años—. Más tarde, en colaboración con la policía y la judicatura, confesó minuciosamente a la autora cómo se comercia con las víctimas, cómo se levantan imperios financieros mediante triples contabilidades, cómo se burla la ley y cómo el dinero es capaz de comprar casi cualquier voluntad.
De la prostitución tradicional a la trata industrial
El negocio cambió radicalmente en la época de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. La prostitución dejó de ser un asunto de “macarras” locales que controlaban a una o dos mujeres para convertirse en una macroindustria de esclavitud. Fue el paso definitivo del engaño emocional a la trata organizada.
Este submundo se rige por leyes no escritas compartidas por las mafias. Cualquier infracción por parte de los proxenetas o de las propias mujeres se castiga con extrema violencia física y económica. Bajo este nuevo sistema, los lujosos macroburdeles operan ante el cliente como espacios de ensueño, pero para las mujeres no son más que cárceles de lujo empapadas de miseria. El propio protagonista admite que el año 2000 marcó el punto de inflexión donde se consolidaron como los verdaderos capos del negocio.
La «materia prima» y el perfil del consumidor
El entramado captaba a las jóvenes (referidas fríamente por las redes como «materia prima») en países como Colombia o Paraguay. Al llegar, se les imponían deudas astronómicas no solo por el viaje, sino por gastos diarios de manutención, multas médicas, maquillaje, sábanas y preservativos. Engañadas con liquidaciones manipuladas que crecían día a día, las víctimas quedaban atrapadas en un bucle de deuda imposible de saldar.
El libro analiza con agudeza la figura del prostituyente —erróneamente llamado «cliente» por la sociedad y apodado «tonto» por los proxenetas—. El perfil que dibuja es desolador:
Indiferencia absoluta: No les importa el sufrimiento, el cautiverio ni la explotación de las mujeres.
Exigencia de sumisión: Buscan fantasías sexuales que rozan con frecuencia lo inhumano y aberrante.
Complicidad delatora: Si una mujer no cumple sus expectativas, los propios usuarios la denuncian a sus captores.
El texto desmonta el mito del cliente que cree de buena fe que las mujeres ejercen libremente y se enriquecen. En realidad, el beneficio es exclusivo de las mafias. Las sonrisas de las mujeres son obligatorias bajo amenaza de castigo, y la narrativa del cliente que cree “ayudar a una familia” es solo una autojustificación moral.
Cómplices y resistencia
La red criminal no funcionaba sola; se sostenía gracias a una red de parásitos institucionales y profesionales: abogados, médicos, notarios, testaferros, banqueros y taxistas que lucraban con el sistema.
En el lado opuesto, el libro loa el trabajo de la UCRIF (y de los Mossos d’Esquadra como referentes contra la trata). Aunque existieron policías corruptos —los cuales terminaron en prisión tras las redadas a los emblemáticos clubes Saratoga y Riviera en Castelldefels—, la investigación judicial prosperó gracias a la valentía de juezas extraordinarias que lograron clausurar dichos centros.
El Caballo de Troya de la regularización
El autor ridiculiza la idea de que la prostitución sea un empleo voluntario y destapa las estrategias de presión política. Explica que ANELA (Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne) fue un invento creado en el año 2000 por los grandes proxenetas para lavar su imagen.
El plan consistía en fingir que colaboraban contra la trata denunciando a competidores menores para quedarse con sus mercados y mujeres, vendiendo a la prensa la falsa idea de una “prostitución profesional y limpia”. Tras la primera reunión de ANELA, los mafiosos salieron autoproclamados como “respetables empresarios”.
Para sostener la mentira, utilizaban la extrema vulnerabilidad económica de las mujeres —a quienes «cazaban como animales indefensos»— obligándolas bajo coacción a declarar ante las cámaras que eran felices y libres. En las redadas, las víctimas debían negar sistemáticamente la existencia de deudas de trata; de lo contrario, sus familias en sus países de origen sufrían represalias físicas. ANELA operó entre 2001 y 2015, hasta que su cúpula terminó desmantelada con sentencias firmes por fraude fiscal, blanqueo de capitales, falsedad documental, sobornos y amenazas.
Fin del trayecto
Miguel «el músico» cierra su testimonio con una frase demoledora: «Nadie decide un día ser puta, simplemente le dan caza personas como yo».
A pesar de haber liderado la mayor red de macroprostíbulos de España durante veinte años, de haber explotado a más de 1.700 jóvenes y haber facturado millones de euros, la justicia solo lo condenó a tres años de prisión (frente a los 27 que solicitaba la Fiscalía). Hoy, el proxeneta es un hombre arrepentido, casado y con hijos. Mientras tanto, sus antiguos socios y compinches continúan libres, operando los mismos negocios a pleno rendimiento y multiplicando sus beneficios.


Intérpretes de los personajes de la serie de Movistar
Mabel Lozano, como otras muchas miles de mujeres, (como también la activista y escritora Lydia Cacho, mejicana, detenida ilegalmente, torturada, violada y con algunos intentos de asesinarla, escapando de su país y escondiéndose de sus perseguidores, hombres de gran poder) luchan por acabar con la prostitución y la trata de seres humanos, fundamentalmente mujeres y menores, que no es más que una de las mayores lacras de una sociedad, basada en el dinero y el poder, que destruye a millones de mujeres y niñas, y las compra y vende, como si de ganado se tratara.
Luchamos por un futuro libre de violencias para todos y todas y por un mundo más justo, feliz, libre e igualitario.
Montse Fernández Garrido és abogada y Mediadora para la mujer. Profesora de Master de Derecho. Memorialista. Autora del libro Tres generacions rebeldes, la historia de su familia, gravemente represaliada por republicana. Dedicado a su abuela y a su madre, heroínas silenciadas.