{"id":70239,"date":"2022-10-13T13:09:54","date_gmt":"2022-10-13T11:09:54","guid":{"rendered":"https:\/\/laindependent.cat\/el-poder-de-las-palabras\/"},"modified":"2023-04-14T13:03:26","modified_gmt":"2023-04-14T11:03:26","slug":"el-poder-de-las-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laindependent.cat\/es\/el-poder-de-las-palabras\/","title":{"rendered":"El poder de las palabras"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>OPINI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Hace tiempo que las mujeres de los pa\u00edses musulmanes nos alertan sobre su injusta situaci\u00f3n de desigualdad, sobre la falta de libertad, la tortura y la muerte en muchos de sus pa\u00edses.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(He escrito este art\u00edculo a partir de un trabajo que publiqu\u00e9 en <em>Revista l\u2019Espill<\/em>, n\u00fam. 18, el a\u00f1o 2004: <em>Cr\u00f2niques d\u2019una vida sense justicia<\/em>. Considero que \u00e9ste art\u00edculo publicado en 2004 es vigente, como m\u00ednimo en lo esencial. De validez y actualidad casi absolutas.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace tiempo que las mujeres de los pa\u00edses musulmanes nos alertan sobre su injusta situaci\u00f3n de desigualdad, sobre la falta de libertad, la tortura y la muerte en muchos de sus pa\u00edses. Algunas de estas mujeres son escritoras que creen en el inconmensurable poder de las palabras y se han propuesto superar el car\u00e1cter insoportable del silencio, visibilizar su cruel situaci\u00f3n colectiva. La verdad es una herramienta destructiva, y estas escritoras se han empe\u00f1ado en desbaratar el universo fundamentalista fuera del cual no hay m\u00e1s que el caos y la locura. Ellas lo han visto con sus ojos y han sido expulsadas del universo com\u00fan porque no se han resignado a la brutalidad de la historia, su historia, y tampoco a la condici\u00f3n de abuso y tiran\u00eda. Han escrito libros que trastornan, que acompa\u00f1an a los lectores al pozo de s\u00ed mismos, que no permiten dormir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio de todo este paisaje tan poco estimulante, es un hero\u00edsmo que una mujer se empe\u00f1e en escribir y publicar un libro. Seguro que a las fuerzas sociales, pol\u00edticas y religiosas influyentes de estos pa\u00edses \u2013es decir, una poblaci\u00f3n pr\u00e1cticamente del todo masculina\u2013, el hecho de que estos libros lleguen a publicarse debe parecerles obra de Satan\u00e1s. Pero cada d\u00eda nos llegan a nuestro pa\u00eds noticias de obras nuevas escritas por mujeres que viven en pa\u00edses en conflicto, pa\u00edses donde son consideradas, en los casos m\u00e1s favorables, algo m\u00e1s que esclavas; libros escritos por iran\u00edes, iraqu\u00edes, paquistan\u00edes, marroqu\u00edes, egipcias&#8230; en los que invariablemente y al margen de la historia o del tema se advierte una denuncia bien clara sobre la situaci\u00f3n de opresi\u00f3n de las mujeres. El esp\u00edritu de la literatura de estas escritoras es, pues, la resistencia; la resistencia al derrumbe de su dignidad. Son relatos impresionantes, a veces escritos en condiciones muy dif\u00edciles, penas, problemas, peligros que ponen los pelos de punta. Personalmente reclamar\u00eda una lectura activa y asidua de este tipo de novelas, de las autobiograf\u00edas y auto-ficciones que se publican peri\u00f3dicamente. Hago m\u00edas las palabras de Humbert Humbert, el personaje principal de Lolita, la famosa obra del escritor ruso <strong>Nabokov<\/strong>: \u00abTe necesito, lector, para que nos imagines, porque no existir\u00edamos de verdad si no lo haces\u00bb. \u00bfC\u00f3mo podemos, si no, dejar constancia de esta realidad atroz en la historia de la humanidad? La vida representada con sangre, mutilaci\u00f3n y muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Leer &#8216;Lolita&#8217; en Teheran<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la obra Leer &#8216;Lolita&#8217; en Teher\u00e1n, la profesora iran\u00ed <strong>Azar Nafisi<\/strong> ha elegido la autobiograf\u00eda para reproducirnos la textura de la vida en una sociedad totalitaria donde las personas se encuentran desamparadas en un mundo ilusorio y lleno de falsas promesas. Un mundo en el que se tiene que ser muy l\u00facido para distinguir al salvador del verdugo. Adem\u00e1s, en cuanto a las mujeres, hay que ser muy valiente para testimoniar su opresi\u00f3n, discriminaci\u00f3n y ultrajes a los que est\u00e1n sometidas todav\u00eda en este pa\u00eds, Ir\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El triunfo, en 1979, de la revoluci\u00f3n del ayatol\u00e1 Jomeini y la proclamaci\u00f3n de la rep\u00fablica isl\u00e1mica fueron determinantes a la hora de dar un fuerte impulso a la ola integrista que se extendi\u00f3 por todo el mundo musulm\u00e1n y que lleg\u00f3 al cenit en Afganist\u00e1n con los talibanes en el poder. La legislaci\u00f3n de la sharia reemplaz\u00f3 el sistema jur\u00eddico vigente y se convirti\u00f3 en la norma. La edad conyugal descendi\u00f3 a los nueve a\u00f1os, el adulterio y la prostituci\u00f3n se castigaban con la muerte por lapidaci\u00f3n, y las mujeres pasaron a valer ante la ley la mitad que los hombres. A la ministra de Educaci\u00f3n del r\u00e9gimen anterior la pusieron en un saco y la mataron a pedradas y golpes de bast\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Azar Nafisi nos habla de la esquizofrenia de una rep\u00fablica isl\u00e1mica escindida en dos: la de las palabras y la de los hechos. En la rep\u00fablica isl\u00e1mica de las palabras, la d\u00e9cada de los noventa (3) empez\u00f3 con promesas de paz y reforma. Una ma\u00f1ana, el Consejo de los Guardianes, despu\u00e9s de arduas deliberaciones, hab\u00eda elegido al antiguo presidente <strong>Hojat-ol Eslam Ali Jamenei<\/strong>, sucesor del ayatol\u00e1 <strong>Jomeini<\/strong>. Jamenei estaba vinculado a algunos de los grupos m\u00e1s conservadores y reaccionarios de la minor\u00eda gobernante, pero tambi\u00e9n era conocido por su mecenazgo en las artes. De hecho, hab\u00eda recibido una dura recriminaci\u00f3n de Jomeini por suavizar el tono de la condena teol\u00f3gica de <strong>Salman Rushdie<\/strong>. Pero esa misma persona \u2013en palabras de la profesora Nafisi\u2013, \u00abel nuevo jefe supremo, que ostentaba ahora el m\u00e1s alto t\u00edtulo pol\u00edtico y religioso del pa\u00eds, que exig\u00eda el mayor respeto, era un farsante\u00bb. Jamenei opt\u00f3 por unirse al bando de los m\u00e1s reaccionarios. En esta decisi\u00f3n, no s\u00f3lo influyeron sus creencias religiosas; busc\u00f3 apoyo y protecci\u00f3n pol\u00edtica para compensar la falta de respeto que sent\u00edan por \u00e9l sus propios colegas. La nueva esperanza era el poderoso y antiguo portavoz del Parlamento, <strong>Hojat-ol Eslam Rafsanjani<\/strong>, el primero que mereci\u00f3 el nombre de reformista. Habl\u00f3 de liberalizar las leyes, pero estas reformas significaron, una vez m\u00e1s, \u00abque pod\u00edas saltarte las normas y ense\u00f1ar un mech\u00f3n de pelo por debajo del pa\u00f1uelo. Era como decir que pod\u00edas ser algo fascista o un moderado comunista\u00bb. El liberalismo del presidente Rafsanjani, al igual que el de su sucesor, el presidente Jatami, no pas\u00f3 de aqu\u00ed. Los que se tomaron en serio sus reformas y la liberalizaci\u00f3n pagaron un precio muy alto, a veces con la vida, mientras sus verdugos quedaban libres y sin castigo. Cuando el escritor disidente Saiidi Sirjani, que imaginaba que contaba con el apoyo presidencial, fue encarcelado y torturado (y finalmente asesinado), nadie le ayud\u00f3; otro ejemplo de la tensi\u00f3n constante entre la rep\u00fablica isl\u00e1mica de las palabras y la de los hechos, una tensi\u00f3n que todav\u00eda hoy sigue.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Instaurada la rep\u00fablica iran\u00ed, el nuevo gobierno no tard\u00f3 en aprobar normas que restring\u00edan la vestimenta de las mujeres y las obligaban a llevar chador o un mant\u00f3n largo y el pa\u00f1uelo. El uso pol\u00edtico del cuerpo de las mujeres y del pa\u00f1uelo musulm\u00e1n tiene una larga historia. En el caso de Ir\u00e1n, el chador tradicional estuvo prohibido desde 1936 hasta la Revoluci\u00f3n de 1979, que determin\u00f3 la obligatoriedad del hiyab en todo el espacio p\u00fablico. La experiencia hab\u00eda demostrado que la \u00fanica forma de que estas normas fueran acatadas era imponerlas por la fuerza. La desobediencia se castigaba de diversas maneras, desde sanciones econ\u00f3micas hasta setenta y seis latigazos y la c\u00e1rcel. M\u00e1s tarde, el gobierno cre\u00f3 las conocidas \u00abEscuadras de la moralidad\u00bb: grupos armados de cuatro personas de ambos sexos que patrullaban por las calles en un Toyota blanco para garantizar el cumplimiento de las leyes. Vigilaban que las mujeres llevaran el velo debidamente, que no fueran maquilladas y que no pasearan con hombres que no fueran familiares cercanos. No pod\u00edan caminar derechas, sino que ten\u00edan que agachar la cabeza, no pod\u00edan ser vistas, ni escuchadas, ni advertidas y, por eso, nunca miraban a los dem\u00e1s peatones. Es decir, ten\u00edan que convertirse en invisibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ir\u00e1n es, pues, (cuando en el a\u00f1o 2004 publiqu\u00e9 el trabajo <em>Cr\u00f2niques d&#8217;una vida sense just\u00edcia<\/em>) un pa\u00eds en el que todos los gestos, incluso los m\u00e1s privados, se interpretan en sentido pol\u00edtico. Los ulemas lo gobiernan, y la religi\u00f3n se utiliza como instrumento de poder, como ideolog\u00eda. Los colores del pa\u00f1uelo de Azar Nafisi o la corbata de su padre eran s\u00edmbolos de decadencia occidental y tendencias imperialistas. Por las calles se pod\u00edan leer consignas escritas en las paredes con grandes letras: \u00abLos hombres que llevan corbata son lacayos de los americanos; el velo es la protecci\u00f3n de la mujer\u00bb. No llevar barba, estrechar la mano del otro sexo, aplaudir o silbar en reuniones p\u00fablicas, era considerado un acto de conspiraci\u00f3n imperialista para exterminar la cultura de Ir\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9ste fue el caso de la profesora Nafisi, a la que, debido a su desobediencia (no s\u00f3lo por negarse a llevar el velo \u2013yihab\u2013), limitaron de todos los modos imaginables, la controlaban y la espiaban, y finalmente le negaron la plaza universitaria que le correspond\u00eda. En las \u00faltimas semanas antes de dejar la universidad se enfrent\u00f3 reiteradamente a otros docentes porque manten\u00edan largu\u00edsimas e insulsas discusiones sobre c\u00f3mo eliminar palabras de determinadas obras maestras de la literatura. Nafisi nos dice: \u00ab\u00bfPod\u00eda alguien concentrarse en el trabajo, llevar a cabo una tarea de nivel y provechosa, cuando lo que preocupaba a la junta de profesores era eliminar la palabra &#8220;vino&#8221; de una novela de <strong>Hemingway<\/strong>?\u00bb. La escasa calidad acad\u00e9mica de la universidad, la moralidad mezquina que exhib\u00eda triunfalmente y la estrechez de miras le hab\u00edan desilusionado indefectiblemente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es oto\u00f1o de 1995 cuando la autora decide, tras abandonar voluntariamente la universidad, reclutar a siete alumnas y llevar a cabo en su propio domicilio un curso de literatura. Podemos decir que Leer &#8216;Lolita&#8217; en Teher\u00e1n es una autobiograf\u00eda revestida de ficci\u00f3n: la autora nos advierte que ha modificado ciertos aspectos y comportamientos de sus personajes principales, las siete alumnas, para encubrirlas de las dram\u00e1ticas consecuencias que acontecer\u00edan si la censura conociese sus nombres y hechos reales. Desenga\u00f1adas de la tr\u00e1gica y absurda farsa de los absolutistas, se refugian en el interior del domicilio de Nafisi y, pese al p\u00e1nico que las asombra, se niegan a ser como los dem\u00e1s, como sus acusadores, como \u00abellos\u00bb. En las sesiones del seminario, le\u00edan y discut\u00edan libros de la literatura universal prohibidos por el r\u00e9gimen isl\u00e1mico totalitario, que, de haberse enterado, lo habr\u00eda reprimido con castigos contundentes y brutales. Viv\u00edan en una cultura que despreciaba las obras literarias; s\u00f3lo ten\u00edan valor, eran \u00abimportantes\u00bb, cuando serv\u00edan para lo que, al parecer, era mucho m\u00e1s necesario: la ideolog\u00eda del r\u00e9gimen isl\u00e1mico. Pero en medio del contexto en el que malviv\u00edan, val\u00eda la pena arriesgarse; aquel seminario era un intento desesperado de fugarse, de gozar de una brizna de libertad durante unas horas a la semana de la paranoia que contaminaba el ambiente. El libro se titula Leer Lolita en Teher\u00e1n porque una de las obras que comentan es la conocida novela Lolita de <strong>Nab\u00f3kov<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se sentaban alrededor de la mesa de la sala, se quitaban mucho m\u00e1s que el pa\u00f1uelo y el yihab que en la vida social les tapaba la cabeza y los rostros. Mucho m\u00e1s que el chador negro o marr\u00f3n oscuro, que s\u00f3lo deja al descubierto el \u00f3valo de la cara y dos manos inusitadas. La luz atravesaba las cortinas de las ventanas que, al estar en un pa\u00eds isl\u00e1mico, deb\u00edan estar obligatoriamente cubiertas. De hecho, en estos pa\u00edses, los velos desempe\u00f1an la misma funci\u00f3n que las cortinas: traducido literalmente, yihab significa cortina. La funci\u00f3n del velo es id\u00e9ntica a la de la cortina: ocultar. Cuando escondemos algo es porque no queremos que sea visto, para evitar miradas que, tal vez, podr\u00edan ser peligrosas. El yihab tiene esta misi\u00f3n: evitar la provocaci\u00f3n de deseos turbulentos en los hombres. Ya lo dice el Cor\u00e1n: \u00abOrdena a las mujeres creyentes que humillen sus miradas y que observen la continencia, que no dejen ver sus adornos m\u00e1s de lo que est\u00e1 en el exterior, que se cubran con un velo, que s\u00f3lo dejen ver sus encantos a sus maridos, a sus padres o a los padres de sus maridos, a sus hermanos o a los hijos de sus hermanos, a los hijos de sus hermanas o a las mujeres de \u00e9stos, o a los esclavos o criados varones que no necesiten mujeres [eunucos?], o a los ni\u00f1os que no distinguen todav\u00eda las partes sexuales de una mujer. Que las mujeres no agiten los pies de modo que dejen ver sus encantos ocultos. Gire sus corazones hacia Dios a fin de ser felices\u00bb (sura XXIV, 31). Por eso a las mujeres se les adiestra sobre c\u00f3mo evitar atraer sexualmente a los hombres: deben salir de casa lo menos posible, siempre acompa\u00f1adas por un miembro masculino de la familia, y deben taparse y mantenerse calladas. Ya lo hemos dicho antes: deben convertirse en invisibles. En el imaginario colectivo, una mujer musulmana se diferencia de una mujer cristiana en que la primera es &#8220;virgen&#8221;, pura y blanca, ya que se reserva para su esposo y s\u00f3lo para su esposo. Su atractivo, su poder, surge de su modestia. De las cristianas, bueno, qu\u00e9 decir, de las cristianas, salvo que no son v\u00edrgenes&#8230; Los autobuses est\u00e1n divididos en dos partes, y las mujeres deben entrar por la puerta trasera y sentarse en los asientos reservados para las mujeres. Pero la paradoja es servida: en los taxis se aceptan un m\u00e1ximo de cinco pasajeros y hombres y mujeres se apilan como sardinas. Lo mismo ocurre en los minibuses donde las asedian hombretones barbudos y temerosos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa sala crean, pues, una vida artificial; se quitan los velos, escuchan m\u00fasica prohibida, se enamoran, se dejan crecer las u\u00f1as y se las pintan&#8230; Despu\u00e9s, en la calle, tendr\u00e1n que ponerse guantes para ocultarlas incluso en verano, ya que las u\u00f1as pintadas, al igual que el maquillaje, eran un delito que se castigaba con flagelaci\u00f3n, sanci\u00f3n e incluso con un a\u00f1o de c\u00e1rcel. \u00bfQu\u00e9 dir\u00edas, c\u00f3mo te sentir\u00edas, si una hija tuya llegara a casa llorando porque el guardia que vigila la puerta de la universidad la ha castigado, violentado y humillado, por subir corriendo la escalera (porque llegaba tarde a clase), por el hecho de hablar con personas del otro sexo, por llevar una rosa cogida entre sus labios j\u00f3venes (lo cual iba contra la norma) o por qu\u00e9 le han encontrado colorete en el bolso? Detr\u00e1s de la opresi\u00f3n f\u00edsica y real del r\u00e9gimen totalitario viene la pesadilla de vivir en una atm\u00f3sfera de miedo perpetua. Azar Nafisi nos explica que una de las cosas que m\u00e1s claramente recuerda de la Universidad de Teher\u00e1n es la entrada en el campus universitario. Al lado del portal principal se encontraba otra entrada peque\u00f1a con una cortina, protegida por la arrogancia de un guardi\u00e1n. Las alumnas, sin excepciones, ten\u00edan que atravesar esa abertura lateral que daba a una habitaci\u00f3n oscura donde las inspeccionaban. Ten\u00edan que llevar la ropa de rigor: el color de la chaqueta, la longitud del uniforme, el grosor del pa\u00f1uelo, la forma de los zapatos. Les revolv\u00edan los objetos de la bolsa, les limpiaban la cara ante el m\u00ednimo indicio de maquillaje, les comprobaban el tama\u00f1o de los anillos; inagotables historias de frustraciones y dolor. Seguro que aquella maldita puerta estaba ideada para volverlas invisibles, para humillarlas y hacerlas sentir vulgares y nulas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La voz de estas escritoras es tristeza, s\u00faplica, abandono, grito. Pero tambi\u00e9n esperanza, sue\u00f1o. Crean memorias colectivas conscientes de que avanzan en medio de una jungla llena de obst\u00e1culos. Pero ellas los sortean con lucidez persuadidas que las palabras pueden cambiar las cosas. Escriben porque todav\u00eda creen en las palabras, en la literatura. Yo, como ellas, tambi\u00e9n tengo esa debilidad..<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>OPINI\u00d3N Hace tiempo que las mujeres de los pa\u00edses musulmanes nos alertan sobre su injusta situaci\u00f3n de desigualdad, sobre la falta de libertad, la tortura y la muerte en muchos de sus pa\u00edses.<\/p>\n","protected":false},"author":50,"featured_media":38837,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26645],"tags":[47017,47016,47015,47018,47019],"class_list":["post-70239","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-derechos-humanos-derechos-de-las-mujeres","tag-azar-nafisi","tag-leer-lolita-en-teheran","tag-paisos-musulmans","tag-universitat-de-teheran","tag-yihab"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El poder de las palabras | La Independent<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"OPINI\u00d3N Hace tiempo que las mujeres de los pa\u00edses musulmanes nos alertan sobre su injusta situaci\u00f3n de desigualdad, sobre la falta de libertad, la tortura\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/laindependent.cat\/es\/el-poder-de-las-palabras\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El poder de las palabras | La Independent\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"OPINI\u00d3N Hace tiempo que las mujeres de los pa\u00edses musulmanes nos alertan sobre su injusta situaci\u00f3n de desigualdad, sobre la falta de libertad, la tortura\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/laindependent.cat\/es\/el-poder-de-las-palabras\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Independent\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-10-13T11:09:54+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-04-14T11:03:26+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/laindependent.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/ma_angels_viladot.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"566\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"360\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"La Independent\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"La Independent\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"14 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/laindependent.cat\\\/es\\\/el-poder-de-las-palabras\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/laindependent.cat\\\/es\\\/el-poder-de-las-palabras\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"La Independent\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/laindependent.cat\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/c65fe76464d3ea842196598c91a2991f\"},\"headline\":\"El poder de las palabras\",\"datePublished\":\"2022-10-13T11:09:54+00:00\",\"dateModified\":\"2023-04-14T11:03:26+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/laindependent.cat\\\/es\\\/el-poder-de-las-palabras\\\/\"},\"wordCount\":2770,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/laindependent.cat\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/laindependent.cat\\\/es\\\/el-poder-de-las-palabras\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/laindependent.cat\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/10\\\/ma_angels_viladot.jpg\",\"keywords\":[\"Azar Nafisi\",\"Leer 'Lolita' en Teher\u00e1n\",\"pa\u00efsos musulmans\",\"Universitat de Teheran\",\"yihab\"],\"articleSection\":[\"Opini\u00f3n: Derechos Humanos - 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