Las mujeres de la Biosfera del Montseny y el reto entre la conservación y el desarrollo

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Desarrollo - Medio ambiente

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Joana Barber, directora de la RBM

En el marco de celebración de los 40 años de la declaración de Parque Natural del Montseny como Reserva de la Biosfera y de la creación de la primera escuela de naturaleza de Cataluña, Can Lleonart, Joana Barber, directora de la Reserva, destaca el rol de las mujeres en el desarrollo territorial.

 

La Reserva de Biósfera del Montseny (RBM) tiene 30.120 hectáreas y está situada en la cordillera Pre litoral Catalana. Las provincias de Barcelona y Girona comparten su territorio, con dieciocho municipios de las comarcas de Osona, la Selva y el Vallès Oriental. La cima más elevada, El turó de l’Home, con 1.706 m de altura, y los diferentes factores de humedad y temperatura generan una significativa variedad hábitats con una biodiversidad única en la región. No en vano, el Parque Natural del Montseny fue reconocido por la UNESCO como reserva de la biosfera en 1978.

La población local ha sabido convivir con los ecosistemas del entorno, de tal manera que estos ecosistemas han mantenido su salud e integridad ecológica, nos explica Joana Barber, directora de la Biosfera del Montseny, y cuando lo hace, se adentra con emoción vital en un entorno imprescindible que, según Barber, puede significar uno de los pocos lugares del mundo donde la práctica de modelos de desarrollo sostenible hacen una función transformadora y conectora importante entre lo urbano y lo rural.

"Llevamos ya 40 años con la Reserva y hacemos un balance positivo, aunque todavía no podríamos cuantificarlo, porque son cambios muy cualitativos y percepciones. Podemos evidenciar con mucha esperanza que, aunque hay muchas poblaciones rurales que han sido abandonadas en Cataluña, en el Montseny hay población que ha decidido vivir de manera permanente, que está luchando para mantener no sólo su desarrollo humano, sino también la biodiversidad", señala Joana Barber.

 

 

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Y es que la despoblación también puede significar una pérdida de los ecosistemas asociados a la presencia de las personas. "Se pierden zonas de cultivo, de especies como la liebre, el conejo, aves rapaces que necesitan zonas abiertas. Si la gente marcha pierdes costumbres, cultura y tu propia identidad", explica Barber.

"Desde la dirección de la Reserva de la Biosfera del Montseny entendemos que la gente tiene que vivir en las zonas rurales con las mismas oportunidades de acceso a servicios y oportunidades que tienen las zonas urbanas. Me refiero a puestos de trabajo, acceso a información, a servicios básicos de agua luz, conexión a internet", agrega Joana.

El protagonismo de las mujeres del Montseny

"Las mujeres han tenido un papel clave en el desarrollo del Montseny. Son las que han contribuido a generar población. Desde la dirección y con el apoyo de la Diputación de Barcelona y Diputación Girona nos interesa trabajar con las mujeres, que ellas puedan empoderarse, que puedan desarrollar su autonomía económica", dice Barber. Y es que en el mundo rural, las grandes garantes del mantenimiento del entorno vital, de las especies, de la biodiversidad y los saberes han sido las mujeres. Ellas compartieron mediante la transmisión oral lo que sabían sus madres y abuelas. Esta semilla de cuidado ha sido importante, y muy poco reconocida y visibilizada.

La directora de la Reserva de la Biosfera está muy implicada con el protagonismo de las mujeres y señala que están poniendo en marcha su participación activa. "Organizamos unas jornadas para hacer visible el papel de las mujeres en el mundo rural y fue un éxito. Surgieron propuestas para trabajar de manera conjunta entre mujeres y hombres y que, sobre todo, ellas puedan asumir mayor presencia en los espacios de representación de la sociedad civil, las asociaciones y en diferentes grupos motor del territorio”. Además, agrega: "Lo que queremos es que se entienda que en la toma de decisiones debe haber equidad. Si realmente la toma de decisiones es compartida y se hace desde una práctica de igualdad y no discriminación entre hombres y mujeres, ésta puede llevar impulsar las mejores decisiones porque tienen una visión integral”.

 

 

 

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Plan de Igualdad de Género y Desarrollo Rural Sostenible

Desde la Dirección de la Reserva de la Biosfera del Montseny se ha impulsado un proceso para promover en este territorio la igualdad de trato y de oportunidades sin prejuicio de género, sobre todo para contribuir al empoderamiento de las mujeres rurales del Montseny, y para poner en valor sus conocimientos y experiencias. Joana señala que el Plan de igualdad de género y desarrollo rural sostenible en la Reserva de la Biosfera del Montseny lo hicieron posible con la oficina de la Mujer de la Diputación de Barcelona, ??la Diputación de Girona y con la colaboración de dos empresas, Matriu i Empremta que, desde el punto de vista más ambiental y otro desde el trabajo directo con las personas intentamos articular y avanzar en lo establecido por planes de igualdad municipales y políticas sobre desarrollo sostenible y, al mismo tiempo, garantizar el compromiso del quinto de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) definidos por las Naciones Unidas dedicado a la Igualdad de género y el décimo, dedicado a la reducción de las desigualdades.

"Tenemos prácticamente terminada la diagnosis del Plan, durante la cual hemos evidenciado el anhelo de participación de la población, de contar su historia, sobre todo las mujeres que han sido poco visibles y puede que sean las que más han trabajado en el territorio, escondidas tres la figura femenina y sin reconocimiento". Nos ha sorprendido la alta participación de las mujeres, unas 300, entre 80 y 20 años, muy diversas y con muchas trayectorias y saberes”.

"El objetivo es impulsar la creación de una red de mujeres que busquen desarrollarse en el territorio. Hemos detectado que las mujeres del Montseny quieren ser protagonistas y contribuir al proyecto de desarrollo y conservación de la Reserva de la Biosfera. Sin duda es un reto de equilibrio vital porque significa vivir en este territorio y asumir una cuidado imprescindible para no cargárselo", añade Barber.

Además, explica que el papel de las mujeres ha sido clave para el mantenimiento del territorio, donde se pudo observar que pueden emprender con mucha creatividad y éxito actividades productivas que no sólo aseguran su economía sino también respestan su entorno vital. "Hay una mujer que está trabajando con lana de oveja haciendo complementos de ropa y ahora está proveyendo a empresas de moda. Este tipo de práctica que hacen las mujeres es significativo porque son iniciativas que quieren estar en contacto con el territorio sin renunciar a vivir de manera digna y, al mismo tiempo, estar conectadas con el mundo urbano.

"Este es precisamente nuestro compromiso a través del Plan de Igualdad, de poner en valor el trabajo de las mujeres rurales, contribuir a su empoderamiento y apoyar sus iniciativas económicas, porque su realización tendrá un impacto positivo en la mejora social del territorio”, enfatiza Joana.

También reflexiona que el rol de las mujeres puede contribuir a la repoblación de las zonas rurales, cada vez más abandonada en Europa. Y es que en el continente hacen falta personas y tener una política que evite el crecimiento de ciudades de miles de personas que impiden un desarrollo sostenible. "En el Montseny, indica Barber, tenemos un centenar de masías abandonadas. Desde la Diputación hemos intentado recuperar estas masías y restaurarlas pero depende también de su nivel de deterioro. Por esta razón hemos de gestionar el territorio en función de lo que tenemos y motivar a la gente joven a volver y recuperar lo que dejaron sus padres y madres. Y el Plan también va en ese sentido”.

 

 

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La violencia machista en el Montseny

"La verdad no es un lugar donde realmente tengamos un problema grave. No hemos detectado ningún feminicidio. En el diagnóstico que hemos hecho no ha salido. Sólo hay un municipio con una técnica que trabaja este tema y en el resto de municipios se trabaja a través de la competencia comarcal. Ahora que empieza a entrar la población joven estamos viendo una nueva práctica en las relaciones. No podemos negar que pueda haber violencia psicológica y que nunca se hiciera visible. En todo caso, el Plan puede contribuir a que se hable más y se evidencie lo invisible”, explica Barber.

También explica que el Plan de Igualdad han promovido que los hombres participan, sobre todo, porque en las zonas rurales existe la lógica del trabajo comunitario hombre-mujer. "A diferencia del mundo urbano donde todo está compartamentalizado, el mundo rural necesita una implicación conjunta de la población para llevar a cabo la igualdad. Por ejemplo, al principio los hombres ante el Plan reaccionaron con recelo, diciendo que esto no iba con ellos y ahora, poco a poco, se están implicando.

"Por ejemplo, el 8 de marzo, la mayoría de hombres no entendían por qué las mujeres hacían huelga. Y empezamos a trabajar también la toma de conciencia. Tengo que reconocer que esta tarea en el Montseny, es posible gracias al gran compromiso político y técnico del personal de la dirección que está muy implicado. Creemos que es un proyecto bueno para el territorio que puede transformar el Montseny”.

La Diputación de Barcelona y su rol imprescindible

"La apuesta de la Diputación ha sido muy acertada con todo el desarrollo humano y conservación de la Biosfera del Montseny, sobre todo, en dar impulso al Plan de Igualdad y Desarrollo Sostenible", destaca Barber.

"Está clarísimo que si tienes un territorio como el Montseny debes apostar por su conservación y para no perder los valores y prácticas de respeto a la biodiversidad frente ante el cambio climático. Sólo si somos capaces de adaptarnos a vivir con equilibrio vital podremos tener futuro como especie”, reflexiona Joana.

La Reserva de la Biosfera es un proyecto que se trabaja desde dentro del territorio y con la gente del territorio. Somos conscientes de que estamos en un territorio en el que tenemos que contar con la gente que vive que tiene una gran sabiduría sin la cual no podríamos hacer realidad una gestión de conservación del entorno, de mantenimiento de los bosques, de llevar a cabo una forma diferente de desarrollo. Necesitamos una práctica de simbiosis, y el mundo rural nos aporta esta vertiente, de ser más responsables de cómo y dónde vivimos.

 

 

 

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De Ingeniera de caminos a directora de la Reserva

Joana Barber tiene una sonrisa muy agradable y acogedora, su voz sincera y cercana nos hace conectar con lo que explica. Aunque no ha nacido en Cataluña, se siente muy cercana a esta tierra del Montseny, la ama tal como ama a su Tenerife. Era funcionaría cuando le propusieron asumir la dirección de la Reserva. "Como me gusta organizar las cosas, aprender siempre de lo que vivo y, sobre todo, conocer a la gente, puse en práctica esta forma de relacionarme para conocer a la población del Montseny y su entorno vital, porque considero que este rol que asumo es una figura que te ayuda a cohesionar el territorio. Ver cómo los tres valles pueden tener un vínculo más cercano y conectar entre la gente, y sobre todo las mujeres. Y no sólo superar las zonas de montaña que te aíslan, sino también superar las desigualdades.

 

 

 

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