"Sensibilizar sobre otras realitades promoviendo el diálogo intercultural"

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Opinión - Opinión: Desarrollo

 

Hasta la presentación del libro El jardín de las sombras, Marta Coll, fue la directora de la Fundación catalana "Contes pel Món" durante 3 años, específicamente, desde su fundación. Aunque al día de hoy no esté en el mismo cargo, continúa vinculada como miembra del Patronato y situándose al frente del Consejo Editorial que asesora las publicaciones, de acuerdo con su deseo: dedicarse a desarrollar las líneas estratégicas y de filosofía de la entidad. La historia de esta mujer emprendedora en el mundo del sector social es muy positiva, después de llevar a cabo el reconocido proyecto “Ningún niño sin cuento”.

 

 

Coll también es la impulsora de la colección Oràlia, con la que se pretende recuperar y difundir historias y leyendas de la tradición oral de culturas minoritarias de todo el mundo, dando a conocer otras culturas y su importante legado cultural, además de sensibilizar sobre otras realidades promoviendo el diálogo intercultural.

 
En enero salió el primer libro publicado en este proyecto conjunto, “El jardín de las sombras”, de la nueva colección Oràlia. Este cuento es una adaptación de Mia Couto (originario de Mozambique), inspirado en un cuento original de la cultura africana macondo, comunidad que tuvo un papel destacado en la lucha de Mozambique por la independencia.

Las ilustraciones pertenecen al maestro Malangatana Valente Ngwenya, reconocido pintor moçambiqueño, que cedió su obra a la Fundación Contes pel Món para este primer libro y que ha muerto en enero de este año en Portugal. Marta Coll nos explica la génesis de esta aventura entre el arte y la educación. 

¿Cómo nació Contes pel Món?
Después de colaborar con varios proyectos en el Africa subsahariana como voluntaria y técnica, en 2008 decidí emprender esta iniciativa con el espíritu de promover el acceso de todos los niños a la cultura universal, tanto escrita como oral. Había tanto para preservar y recuperar de la sabiduría de las culturas tradicionales que creí imprescindible trabajar en este sentido. Después de observar varias realidades en la África subsahariana, quería aportar mi grano de arena para lograr una sociedad más humana. Me di cuenta que con algunos proyectos de cooperación, las necesidades no se reflejan en los productos finales.

¿Cómo por ejemplo?
Como el hecho de construir escuelas y no tener dinero para la contratación de maestras y maestros, o que los niños y las niñas no tengan ningún tipo de educación de sus propias culturas o el hecho que reciban educación no a través de sus lenguas maternas, sino con las oficiales, por que no hay suficiente profesorado que hable sus dialectos o conozcan sus costumbres. Tenemos el deber de respetar y mantener las culturas locales para que el desarrollo de los niños en lectoescritura se haga con los cuentos provenientes de su propia cultura, fomentando la educación y promoviendo la autoestima identitaria de las comunidades. Y esto queremos lograr con nuestro trabajo.

¿Tenéis algún tipo de trabajo de incidencia al norte?
En nuestra sociedad trabajamos en las escuelas divulgando los valores universales y dando a conocer la tradición narrativa de otras culturas alejadas de la nuestra. Los cuentos son herramientas que facilitan muchísimo la integración social y cultural, fomentan la oralidad, y promueven el diálogo intercultural, el conocimiento de “los y las otras” desde la infancia a través de la cultura y la recuperación de las literaturas tradicionales orales para la difusión de los valores universales de la paz, el respeto y la igualdad de dignidad.


Poner en marcha un proyecto solidario, cultural y educativo de esta envergadura, puede ser muy difícil a nivel personal y profesional...
El compromiso, el rigor, la flexibilidad ante los imprevistos exigen un esfuerzo importantísimo a muchos niveles. No es sólo un esfuerzo profesional, sino también económico y personal. Si no lo vives de este modo, todas las horas que inviertes te parecen un tipo de castigo. Este no se mi caso. Hemos trabajado muchísimo para asentar unos fundamentos sólidos, para hacernos un lugar y ser escuchados y escuchadas y para asegurarnos que la tarea iniciada tenga una continuidad, para finalmente consolidar un proyecto de cooperación y de educación por el desarrollo innovador.

Al principio de todo éramos tres personas como voluntarias. Este año ya tenemos un equipo profesional ejecutivo ademas de las personas voluntarias, con el apoyo de los patrones, asesores y colaboradores externos. En Mozambique hemos establecido acuerdos con dos contrapartes y contamos con el apoyo de los organismos públicos que avalan nuestra tarea, además de tener el apoyo de personalidades muy relevantes del mundo de la cultura y la educación. El hecho de poder llegar a más de 12.000 niños y niñas del área de Maputo (Mozambique) con el primer cuento publicado, y de haber formado a casi 150 maestros i maestras para la creación de los talleres de incentivación de la lectura a las aulas quiere decir que todo el que habíamos soñado se posible y que realmente podemos contribuir por un futuro mejor.

LAS PUBLICACIONES DE LA FUNDACIÓN CONTES PEL MÓN

La Fundación Contes pel Món lleva a cabo, entre sus actividades, la publicación de libros incluidos dentro de cinco líneas editoriales. Con la colección “Contos e Histórias de Moçambique”, publicada en Mozambique en portugués (la lengua de la enseñanza) y que se trata de cuentos extraídos de su cultura popular de tradición oral, producidos en colaboración con la Escuela Portuguesa de Mozambique y que se distribuyen de forma gratuita a las escuelas y en otros centros infantiles con pocos recursos. Hasta ahora se han publicado dos títulos: “O Pátio das Sombras”, escrito por Mia Couto e ilustrado por Malangatana, y “Leona, a Filha don Silêncio”, escrito por Marcelo Panguana e ilustrado por Luís Cardoso. En estos momentos estamos preparando dos más: “Wazi”, escrito por Rogério Manjate e ilustrado por Celestino Mudaulane, y “O Rey Mocho”, escrito por Ungulani Baka Khosa (ilustrado por Mavale).

Paralelamente, FCM trabaja otra línea, también en Mozambique, de cuentos en sus lenguas vernáculas (de momento en ronga y shangana). Esto se hace en colaboració con el Ministerio de Educación de allá, que está impulsando estas lenguas también dentro de la enseñanza.

La tercera línea editorial también se publica en Mozambique y se comercializa a las librerías y que pretenden, al mismo tiempo, buscar financiación para el proyecto y darle visibilidad. Son una selección de los cuentos de la colecció “Contos e Histórias de Moçambique” publicados en tapa dura y con gran calidad editorial. Hasta ahora se ha publicado “O Pátio das Sombras”.

Ir a la publicación

Hasta aquí las publicaciones que el equipo FCM denomina en terreno. "Aquí en el norte tenemos dos líneas editoriales más. La primera de ellas es la publicación, junto con la editorial Proteus, de la colección “Oràlia”. Está contiene en catalán y castellano una selección de los cuentos orales populares que recogemos en los países donde trabajamos y que ha empezado para extraer los más interesantes de la propia serie “Contos e Histórias de Moçambique”. Va dirigida tanto al público infantil como el adulto. Los libros, centrados siempre en valores éticos concretos, incorporan una guía didáctica consultable libremente por internet para trabajar el tema en las escuelas, otras instituciones o los mismos padres. Hasta ahora se han  publicado dos cuentos en catalán: “El jardín de las sombras”, de Mia Couto y Malangatana, y “Lleoa, la hija del silencio”, de Panguana y Cardoso; y los mismos dos cuentos en castellano (“El patio de las sombras” y “Leoa, la hija del silencio”)."

Finalmente, publican una serie de libros en formato de libro-regalo dirigida a las familias y dónde presentamos los destinos donde trabajamos. Estos libros incluyen textos de escritores y ilustradores de aquí que presentan las culturas trabajadas y recopilan una selección del material gráfico y de los cuentos orales recogidos a los propios destinos. En este momento preparan el primero de ellos, dedicado en Mozambique, con textos de Màrius Serra y ilustraciones de Perico Pastor.

"Así - señala Pau Quesada, responsable de las publicaciones- queremos hacer realidad las palabras de Nelson Mandela: 'Deseo que la voz del narrador de cuentos nunca muera, que los niños no pierdan nunca la capacidad de ampliar sus horizontes del mundo con la magia de los relatos'".