Tejer un mundo de complicidades cotidianas

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirCorreo

Opinión - Opinión: Migraciones

 

 maribel noguet

 

OPINIÓN

El resultado de las elecciones en el país vecino nos deja muchos elementos para la reflexión

El fascismo nos muestra cada día su rostro amenazante y, no por haber evitado hoy que Marie Le Pen entre en el Palacio del Elíseo, debemos bajar la guardia del peligro que supone el crecimiento del apoyo que recibe el discurso del odio, antesala del fascismo y el racismo, que va penetrando de forma preocupante entre la población. Este crecimiento importante debe suponer, a los demócratas, un toque de atención, un estímulo para hacer frente al racismo cotidiano que, de forma preocupante, convive en medio nosotros.

Una xenofobia enterrada

Es que, a pesar reste como enterrado, se puede hacer patente cuando menos lo pensamos. Desde la incertidumbre de futuro de los sectores con riesgo de exclusión por el paro forzoso parecer llegó para quedarse, desde los recortes en prestaciones sociales o con un sistema de pensiones público amenazado por la voracidad del poder bancario, se puede avivar el aspecto más conservador del ser humano haciendo emerger, por ejemplo, un miedo a lo diferente que es, en parte lo que conlleva escenas cotidianas de xenofobia.

Frente el desprecio, educación

Me lo explica la Karima. Un día, saliendo de un centro público, se encontró con un perro suelto que se le abalanzó encima. Al decirle, a quien parecía ser la dueña, que tenía que estar al tanto para evitar que el perro vaya descontrolado, tuvo que sentirse decir que el perro era más limpio y educado que ellas (refiriéndose a ella misma ya otra amiga de las que han optado por llevar el pañuelo). Nosotras, que tenemos la educación de respetar el país que nos acoge, que hagamos el esfuerzo de integración aprendiendo catalán y conociendo su cultura, me dice la Karima ...

Complicitats espontáneas

También en la pasada Muestra de Teatro, en llevar a sus hijos a uno de los espectáculos al aire libre, se encontró con la dificultad de que delante había filas de adultos que impedían el paso a los niños. La niña consiguió pasar en medio de las filas y lograr un lugar para disfrutar, pero el niño -más pequeño- no lo conseguía pese a no paraba de moverse para llegar a su hermana. Una señora de las que le tapaban la vista la advirtió que debía vigilar mejor a su hijo que no paraba de molestar ... Menos mal que, viendo el desprecio con que era tratada, el chico de una pareja que tenía junto se le ofreció para subir el pequeño a hombros para que puedas disfrutar también del espectáculo, y una chica de la organización que lo vio, al terminar, se le acercó para pedirle disculpas ...

Respuesta solidaria

La Trini pasaba un día por una calle céntrica de Igualada y sintió que habían tirado algo desde una ventana cercana, justo cuando vio que pasaba una chica joven que llevaba el pañuelo. Desde seguida vio, por los efectos sobre la ropa de la chica, que lo que le habían tirado era lejía. Lo había hecho una señora desde su balcón insultante la chica joven conminándola a que se fueran de aquí (en plural). La Trini apoyó a la chica e hicieron bajar la señora en la calle para que viera lo que había hecho y decirle que debía hacerse cargo de la ropa estropeada por la lejía, comprarle ropa nueva o llevarla a la tintorería.

Realidad fea, actitudes positivas

Es cierto, los insultos y menosprecio que sufren muchas de nuestras conciudadanas lo reciben en silencio, en la humillación y quizás en la resignación, pero también es cierto que, además de constatar la negatividad de los hechos, quiero hacer hincapié en las actitudes de complicidad positivas que, cada vez más, vamos toman juntos para hacer frente a un racismo y una xenofobia cotidiana que, por convicción, nadie deseamos.

Discriminaciones que afectan a los niños

Es, sobre todo en el mundo de la escuela y su cotidianidad donde se dan también hechos y gestos de discriminación, sin ser del todo conscientes de que, directa o indirectamente, son precisamente los niños quienes lo reciben. La escuela, además de servir para adquirir conocimientos, es, sobre todo escuela de educación y convivencia, es supone. Una educación en el crecimiento personal y una convivencia que, también se supone, debe darse en igualdad de condiciones

Diferencias en la escuela entre los propios compañeros

Los niños no entienden, o no deberían entender, de diferencias. Sus compañeros de clases son también sus amigos y amigas, por eso les puede costar entender -por ejemplo- que algunos de sus amigos no les acompañen en las excursiones. Algunos son conscientes de que es porque no pueden pagarla, pero los que quedan excluidos siempre les quedará el pesar de sentirse diferentemente tratados. Una cosa es la precariedad económica de algunas familias, tal vez muchas de origen migrante aunque los propios niños ya han nacido aquí, pero se mezclan los conceptos de tal manera que algunos se han visto obligados a exhibir -ante sus compañeros - los recibos que sus familias han pagado -como todos- para desmentir el tópico de que "ellos" no pagan ...

Estigmatitzacióper situaciones de precariedad

Lo mismo ocurre con las becas comedor o de otras ayudas. Estigmatizan las familias de origen inmigrante porque quizás, a causa del hecho migratorio, viven más la precariedad y la necesidad siendo mayoritariamente susceptibles de recibir las ayudas, pero no por ser de diferente cultura y / o religión, sino por su condición precaria. Una cosa no tiene nada que ver con la otra.

En nombre de la religión se niega el hecho religioso

Y hablando de diferente cultura y / o religión: qué ejemplo de respeto y tolerancia puede dar alguna escuela concertada de Igualada que presume de ser religiosa si se niega a adaptar su menú escolar para que los niños de las familias que lo necesitan puedan disfrutar de la beca comedor a la que tienen derecho ?. Sí, sí, una escuela religiosa de Igualada incluso pone obstáculos a entregar los impresos a una madre para que -si el menú contempla comer cerdo y ellos no mengen- no hay que perder el tiempo ...

Un compromiso solidario

¿Dónde está la respuesta ciudadana de complicidad que hay para neutralizar este agravio ?. Si todos los padres y madres que llevan a sus niños a esta escuela enfrentaran con su dirección (que por cierto alega que es una "empresa" y puede hacer lo que quiera), no se podría evitar así una discriminación entre los niños de una misma escuela, compañeros / as y amigos / as de sus propios hijos e hijas, que tienen que renunciar a la beca comedor para no contemplar comida halal en el menú ?. Porque no hacen como las otras escuelas que, en su menú, contemplan comida halal de la misma manera que hay dietas adecuadas para diabéticos, celíacos o vegetarianos ?.

Complicidades necesarias

Si no tejemos nuestra sociedad de las necesarias complicidades cotidianas, nos podemos encontrar mañana, como ya amenaza hoy, con un fascismo real que habrá jugado en democracia arrebatado todos los derechos más básicos que le son inherentes. Hay que tener presente que, como en el cuento, son el lobo con piel de oveja. Fascismo nunca más !!!.

 

unnamed