Liliana Hendel: “El patriarcado, para sostenerse, necesita mentir”

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Liliana Hendel libro

 La psicóloga y periodista argentina Liliana Hendel, conocida en su tierra como "la periodista de la tele", acaba de publicar el libro "Violencias de género, las mentiras del patriarcado".

 

Co-fundadora de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género de Argentina (RIPVG-AR), Hendel ha sido pionera en llevar la perspectiva de género a la televisión abierta, para hacer de la agenda feminista un tema de todas y todos. Convocada por la editorial Paidós, nos cuenta qué la ha motivado a escribir su nuevo libro.

 

Liliana Hendel

Liliana Hendel.

 

De acuerdo al título de tu libro, el patriarcado miente... y mucho.

Miente porque es un sistema que tiene que sostenerse. El patriarcado no es un patriarca malo que castiga a nenas buenas. Es un sistema que atraviesa los siglos y que se ha ido fortaleciendo porque encontró un socio magnífico que es el capitalismo salvaje y el neoliberalismo que está creciendo desmedidamente en el mundo. Para sostenerse necesita mentir. Necesita que las mujeres y las personas trans, travestis de identidad autopercibida mujer, estemos convencidas de que esas mentiras que nos inoculan son verdades con las cuales nosotras tenemos que lidiar permanentemente.

 

¿Cómo hace para sostener esa mentira?

A lo largo de los años ha tenido alianzas importantísimas como las fes religiosas conservadoras, sobre todo la Iglesia Católica Apostólica Romana en sus aspectos más conservadores, también el judaísmo y en el último tiempo las iglesias evangélicas, que sostienen la pureza de la mujer y la maternidad como un eje en el cual pivotea tal vez una de las mentiras principalísimas: que una mujer que no es madre no está completa, lo cual, en su definición, indica que una mujer es un ser humano incompleto.

Y el otro eje sobre el que pivotea y que está invisibilizado es el amor romántico que se ha ido instalando a lo largo del siglo XIX y XX con un eje en el cual la mujer debe entender, comprender, someterse y servir (hay una vocación de servicio que se supone que está convertida en virtud). Por tanto, una mujer que no cumpliera con esos mandatos, que son invisibles pero son muy eficaces, es una mujer mala, desnaturalizada, por fuera del sistema y que paga un precio por eso (precio social), pero también paga el precio de otro aliado del sistema que es la culpabilización de las mujeres.

 

¿Hubo algún hecho concreto que te llevó a aceptar la propuesta de ponerte a escribir?

Creo que la motivación se fue construyendo durante muchos años. Se unieron dos situaciones importantes dentro de mí misma: mi ser psicóloga, que una elige serlo cuando trata de entender más allá de lo que se ve; y mi decisión de ser periodista, una elige ser periodista para contar lo que ve. Ahí se produce un puente entre mi tratar de entender y mi posibilidad de contar aquello que entendí o que vi, o que sigo intentando ver.

 

¿Qué te ha permitido ver este puente?

Creo que empecé a ver y sentir que me estaba mintiendo por primera vez cuando tuve mi primer embarazo en 1976 o tal vez antes, cuando no quedaba embarazada... es algo que cuento en el capítulo de maternidades. Allí empezó a gestarse algo que no me cerraba, no terminaba de ser lo que las revistas, la incipiente televisión y los estudios de la psicología me decían que debía sucederme y no me sucedía. Esa fue la ventanita por la que empieza a crecer a lo largo de los años, esto que terminó siendo un libro: "Las mentiras del patriarcado".

 

¿Cuáles fueron los principales temas en los que trabajaste como periodista y que podamos ver hoy reflejados en el libro?

La maternidad, que fue un eje rector en relación a mi propia vida; los distintos tipos de violencia que han padecido muchas mujeres; la situación de las madres protectoras a las cuales les sacaban a sus hijos acusándolas de Síndrome de Alienación Parental (SAP). Estos fueron los ejes, siempre están ligados al tema de la maternidad.

Después hay una curiosidad intelectual y un fuerte compromiso, empatía con otras víctimas: con las víctimas del feminicidio y sus huérfanos a lo que se suma una cierta necesidad personal de búsqueda de justicia, que se ha confrontado con el paredón que es la justicia patriarcal en nuestra región. Son varias las experiencias que hicieron que la rabia se convirtiese en necesidad de poner en palabras la voz de quienes estaban siendo desamparadas...

 

Esta justicia patriarcal ¿qué incidencia tiene en estas temáticas que abordas?

Nos preguntábamos hace unos años ¿por qué aumentan los feminicidios, por qué? si hay cada vez mayor conciencia, si tenemos leyes... ¿por qué aumenta el desamparo? Entonces, Miguel Lorente Acosta, tras una amplia experiencia en el Ministerio de Igualdad, nos respondió que la justicia es patriarcal, las juezas y los jueces son misóginos.

También nos explicó que hay un sistema machista que se sostiene en la justicia disfrazada de objetiva y de neutral. Mientras no logremos permear eso no lograremos avanzar en los derechos. Miguel Lorente Acosta es uno de los prologuistas de este libro.

 

¿Tienes programadas presentaciones en Europa, más precisamente en Catalunya, Madrid?

Habrá una presentación en Abril en Buenos Aires, en Mayo en Colombia y espero que a lo largo de 2017 podamos presentarlo en Madrid y en Barcelona.

 

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