Wassyla Tamzali y el ejercicio de la libertad

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirCorreo

Opinión - Opinión: Desarrollo

El pasado jueves 24 de marzo Wassyla Tamzali visitó la Librería Pròleg de Barcelona, especializada en literatura escrita por mujeres, a raíz de la publicación de su libro El Burka como excusa durante su rápida visita a Barcelona. Ante una audiencia plural de más de 60 personas, entre ellos algunos hombres, Wassyla habló muy claro sobre el mundo árabe y el feminismo, y la fuerza y veracidad de su análisis, así como su lucidez, despejó en nuestras mentes unas cuantas falsas creencias.

Encuadrando la situación de la mujer argelina dentro de la evolución histórica de la lucha por la liberación nacional en los tiempos dels postcolonialismo de los países del Sur del mediterráneo, huyendo de las etiquetas "árabe", "magrebí", "islamista" o "musulmana", enmarcó las recientes revueltas de los jóvenes del Sur del Mediterráneo dentro de una lucha muy nueva, la de las generaciones que no se adscriben a ningún tipo de nacionalismo o religión, sino que claman por la libertad individual, el derecho a ser cada una y cada uno sin tener que someterse a ningún tipo de dominación, sea de naturaleza identitaria, religiosa o ideológica.

Puso especial énfasis en señalar que la actual política ejercida por el poder patriarcal manipula a los ciudadanos y ciudadanos a través de ideologías identitarias (nacionalismos) y religiosas (la forma de dominación más utilizada desde que nació el patriarcado).

Tamzali definió su feminismo como la búsqueda de una libertad singular, la de ser ella misma, y defender los derechos de las mujeres señalando la manipulación por parte de los estamentos de poder sobre la mujer, recuperando así el concepto originario de Simone de Beauvoir, y recordándonos la veracidad de que una mujer no puede ser libre si su entorno no lo es. Por ello, Tamzali amplió el concepto feminismo y su lucha por los derechos de la mujer, que ha sido la figura más manipulada en estos tiempos de patriarcado, y ante una audiencia seducida por la fuerza y la claridad de sus conceptos, mostró que su particular forma de luchar por los derechos de la mujer va más allá de cualquier "ismo", etiqueta o definición.

En estos tiempos de terrorismo intelectual en que en nombre de la libertad seguimos con actitudes faltas de la misma, como creer que permitir el uso del burka o la poligamia es una señal de respeto, Tamzali desveló las trampas de las aparentes lecciones de los relativistas intelectuales occidentales, que se apropian de conceptos como libertad o igualdad para perpetuarse en el poder y así continuar permitiendo tener a la ciudadanía, y especialmente a las mujeres, dominadas. Como claramente expresó, una decisión que no está tomada desde la libertad de creencias no es una elección, sino un sometimiento a un orden establecido que coarta la libertad individual.

Tamzali, mujer nacida en Argelia, ciudadana del mundo, nos dio ayer un ejemplo del ejercicio de la mayor de las libertades: la libertad de expresar su verdad, desde el análisis profundo de una realidad que desconocemos, la pluralidad del mundo árabe que no tiene nada que ver con clichés basados en el miedo al islam y los radicales islámicos con que nos han invadido los medios desde el 11 de Septiempre del 2001.