En riesgo los derechos de las mujeres en Brasil despues del golpe

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Entrevistas a mujeres del mundo. - Mujeres del mundo.

 

 

Dilma

 

 

 

El golpe de Estado contra Dilma es un golpe contra el pueblo brasileño. Para Dilma ha sido su segundo golpe de Estado y este último fue directo contra ella.

Hoy, los derechos conquistados por la clase trabajadora y las mujeres están en riesgo, dice Ana Carolina Costa Lacerda, de relaciones públicas internas de la Casa da Mulher Trabajadora (Camtra) del país sudamericano.En entrevista para SemMéxico, la joven activista dice que se avanzó mucho durante los últimos 13 años de gobiernos progresistas en la conquista de derechos para las mujeres y de las trabajadoras, derechos que hoy peligran.  Costa Lacerda es tan joven que apenas tenía un año de edad, cuando hace 19 se fundó la Casa de la Mujer Trabajadora y cinco cuando Lula da Silva emprendió las reformas que hoy le preocupan. 

 

Pero no hay mal que por bien no venga

Para el "golpista" Michel Temer las protestas no paran y estos movimientos en las calles brasileños tiene una base social compuesta por una mayoría de mujeres, que comenzaron las manifestaciones, dentro de dos años, el pueblo estará ante una nueva oportunidad , dice Ana Carolina Costa Lacerda a propósito de las elecciones.El ahora ex presidenta dijo que se trató de un golpe de Estado misógino - le digo recordando una de las frases del discurso de Rousseff tras su destitución hace unos días-. Ella sonríe con discreción y confirma que sí, la frase fue utilizada para la ex.Advierte que el mensaje es claro para las mujeres de su país: la política y el poder no son para las mujeres.

El esfuerzo de Dilma Rousseff en su propia defensa es motivo de admiración entre la población, otros presidentes prefirieron renunciar. Ella se defendió y estar un día completo respondiendo a las preguntas de diputados y senadores.Ella se quedó hasta el fin, se quedó mostrando que no tenía ninguna culpa de que era un golpe contra las mujeres y sus derechos, para no sucumbir a la voluntad de estos hombres golpistas. 

 

Las reformas para las mujeres

Costa Lacerda explica que entre los avances logrados en las dos últimas administraciones de Lula Da Silva y de Dilma Rousseff destacan la ley Maria da Penha (2006), creada específicamente para reconocer la violencia contra las mujeres: la violencia física, patrimonial, psicológica y verbal. A raíz de ella, se creó un registro estadístico con las denuncias, es fiable, además de medidas de restricción y alejamiento del victimario, y lo mejor, la sociedad sufrió una concienciación de que la violencia contra las mujeres es un crimen. Mientras tanto, con Dilma Rousseff se creó una ley para castigar el feminicidio como un crimen de odio hacia las mujeres, la misma ex destituida agregó dos causas a la interrupción legal del embarazo: malformaciones del feto y cuando la vida de la mujer corre peligro. 

 

Derechos que ahora podemos perder, insiste.

Después plantea que una mujer a la Presidencia de la República es importante. La presencia de Rousseff se notó, pudimos comprobar que podemos llegar a las mujeres con mujeres en el gobierno.

 

El retroceso está en marcha

Ana Carolina Costa Lacerda dice que el retroceso está en marcha: se han empezado a prohibir todas las gestiones de género.Un ejemplo de ello es el proyecto "escuela sin partido", en las que se está prohibido cualquier discurso político por parte del profesorado y los derechos humanos de las mujeres pueden ser encuadrados dentro de esta práctica. En algunos congresos municipales son vetadas las discusiones que contienen la palabra género y en algunos planes municipales de educación se prohíbe mencionar la ideología de género. Es preocupante, afirma, mientras le recuerdo la imagen de la noticia que dio la vuelta al mundo sobre una adolescente violada por 33 hombres. Dice que aunque es un caso aislado, pero la violencia sexual es un asunto común en Brasil, y sucede en todos los estratos sociales.

Recuerda que en este país la cultura de la violación fue instituida por la dictadura militar que en 1964 se instauró en Brasil a lo largo de 21 años. Incluso Dilma Rousseff fue torturada. Hoy, después de aquel Estado misógino y que Dilma volvió a calificar como tal en este siglo XXI, se sigue culpando a las mujeres que sufren una violación sea dentro del matrimonio o como muchas otras niñas y adolescentes violadas sexualmente por algún familiar dentro de sus casas. Aunque la violencia sexual no tiene justificación de alguna manera la gente "la justifica".En el caso de la violación tumultuaria al adolescente, muchas personas decían que a ella le había gustado y otros ponían por delante que estaba involucrada en drogas, pero no hay ninguna justificación contra una violación sexual.

En Brasil, dice, la legislación castiga con penas severas la violencia sexual pero muchas veces no es suficiente frente a la cultura, resultando contradictorio. Explica el caso de una menor de 12 años violada y embarazada por su padre, al final el fiscal concluyó que a la niña le gustó la relación sexual con su padre y por lo tanto tenía que seguir con el embarazo, negando -le el derecho al aborto.

 

La esperanza

La Relaciones Internacionales internas de Camtra guarda algo para el final.El proceso contra Dilma (Roussseff) ha generado el surgimiento de un movimiento masivo en las calles del que podrían surgir nuevos liderazgos que en dos años más, cuando sean las elecciones presidenciales de Brasil, podrían tener alguna consecuencia, hay muchas mujeres con un gran protagonismo, pero podría surgir una mujer o puede ser un hombre.No sé si a Rousseff le queden fuerzas para volver a la política, si fuera mi caso yo no volvería nunca.