Masculinidades y Diversidad cultural

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Identidades de género - Nuevas masculinidades

 

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 El pasado viernes 25 de octubre tuvo lugar en el Institut Català de les Dones de Barcelona la jornada "Masculinitats i Diversitat cultural". El encuentro, organizado por la Fundación CEPAIM, tenía como objetivo reflexionar sobre el impacto que la lucha y reivindicaciones feministas ha tenido sobre la manera en que los hombres conciben la masculinidad, y en qué medida el cambio en los roles tradicionales de género es percibido por hombres provenientes de otras raíces étnicas y culturales.

 

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De izquierda a derecha: Raúl Martínez, Núria Balada y Xavier Bosch

 

La apertura fue a cargo de Raúl Martínez, subdirector de la Fundación CEPAIM, Núria Balada directora del Institut Català de les Dones, quien citando a Simone de Beauvoir recordó a los asistentes que la mujer no nace, se hace. "Es el resultado de la convergencia de la biología y el aprendizaje cultural, al igual que el hombre" aclaró. Xavier Bosch, director general de Immigració de la Generalitat de Catalunya, también estuvo presente y remarcó la importancia de una visión sobre la igualdad de género innovadora, "una visión que pone el acento en los hombres y la diversidad cultural".

 

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Javier Urria quien fue presentado por Daniela Gallego de la Fundación CEPAIM

 

La ponencia marco estuvo a cargo del doctor en psicología clínica Javier Urra, autor de varios libros, entre ellos "Mujer creciente, hombre menguante".

El eje central de su exposición fue la violencia de género entre los más jóvenes. El panorama que dibujó fue poco esperanzador, "hay poco para sonreír, creo que el asunto va a ir a peor.. "Estamos haciendo una sociedad más psicopática, debemos feminizarla".

Señaló que todos los agentes sociales deben tomar parte y responsabilizarse del problema, y aunque las redes sociales, pueden también ser utilizadas para controlar a las jóvenes, no son sino un instrumento más y que el problema está en usarlo como instrumento de control por parte de los jóvenes.

"Muchos jóvenes tienen miedo a perder lo que creen según ellos poseer" aclaró el psicólogo, y sin embargo, continuó "estos mismos jóvenes continúan creyendo que la violencia de género es un problema de adultos".

Para Urra la solución no pasa por más pulseras ni más medidas de distanciamiento. Al contrario, proclama, al igual que los demás ponentes, la educación dirigida a configurar una mirada critica como la solución final. "Aunque los medios de comunicación nos lo pongan difícil" se lamentó.

 

 

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Montserrat García Sosa presentando a Bakea Alonso, ambas de la Fundación CEPAIM

 

¿Cómo están viviendo los hombres los cambios en la sociedad?

A continuación tuvo lugar la presentación del libro ¿Y ellos qué? Opiniones y actitudes de los hombres ante la violencia de género. El texto fue presentado por su autora, Bakea Alonso, coordinadora del Área de Igualdad, Gestión de la Diversidad y no Discriminación de la Fundación CEPAIM.

La obra indaga en las opiniones y actitudes que hombres provenientes de otras culturas tienen sobre "los cambios acaecidos en España en los últimos años en materia de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. El texto también recoge las opiniones de mujeres inmigrantes respecto al tema. "Las conclusiones que se pueden sacar de las conversaciones con los grupos de cada sexo distan mucho", reconoció Alonso.

 

Para la co-autora uno de los mejores descubrimientos del estudio fue que los hombres tienen ganas de hablar y de debatir, lo que, en su opinión, supone al menos un buen comienzo.

 

 

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De izquierda a dercha:  Miguel Jiménez, Jean Botsho, WenjunGao, Raúl Martínez, Mohammad AidAbou y Adrián Crescini

 

También tuvo lugar una mesa redonda en la que cinco hombres de varias culturas expusieron, a partir de su experiencia personal, su visión sobre la igualdad de género. En la presentación, Raúl Martínez invitó a los hombres a repensar su rol en la sociedad.

 

Diferencias desde la niñez

Jean Botsho, de la República Democrática del Congo, ejemplificó lo que para él supuso soportar el peso de ser hombre en una cultural patriarcal, sin padre: "Como tú eres el hombre eres tú el que tienes que hablar" le decía su madre cuando llegaron a Europa, aunque su hermana fuera mayor.

Miguel Jiménez Martínez, orientador pedagógico de la Fundació Secretariat Gitano de Sabadell, también comenzó a notar diferencias en el trato hacia su hermana y hacia él desde muy joven.

"En mi familia yo tenía unos privilegios que mi hermana, mayor que yo, no tenía. Me daba cuenta de que mi opinión pesaba más y de las tareas del hogar no me tenía que preocupar, lo que me beneficiaba".

Fue otra la historia cuando su hermana decidió dejar el instituto. La noticia no fue mal recibida por su familia. Sin embargo, cuando Miguel quiso hacerlo, porque su hermana "se pasaba dando vueltas con las primas por el barrio", su padre lo aceptó pero Miguel debía ir a trabajar a la obra, su hermana ya se casaría. En este momento a Miguel no le gustó tanto su rol de hombre y decidió continuar con sus estudios.

 

Conocer para reflexionar

En cambio, a Adrián Crescini, argentino, psicólogo social y miembro de la XixaTeatre, Teatre Social i de l'Oprimit, le hizo falta viajar para darse cuenta y reflexionar sobre el papel de la mujer en la sociedad argentina.

Fue militante político en su país natal, Mas tardé, y ya en el Estado español, se encontró con hechos reveladores de su etapa de militante: las cuestiones referentes a la mujer siempre quedaban en último lugar y nunca se llegaban a abordar.

"No quiero vivir en ese estado de violencia" fue lo que pensó. "Esta claro que este", refiriéndose al Estado español, "tampoco es el estado ideal. Sin embargo, la gente está haciendo esfuerzos". Entre otros, él mismo. Crescini organiza obras de teatro orientadas a la reflexión sobre el papel de los hombres en la sociedad como actores en el cambio.

 

Complicaciones para los hombres en una sociedad patriarcal

Jean Botsho, contó que los niños en el Congo no tienen reconocimiento social si no son reconocidos por su padre, y en caso que la madre niege ese reconocimiento, el padre también sufre el rechazo social por no haber sido capaz de hacer lo que se espera de él.

 

"Nosotros no hacemos eso"

Esta frase se la dicen jóvenes gitanos a Miguel Jiménez cuando él hace hincapié en la importancia de compartir las tareas del hogar.

La mujer gitana joven ha comenzado una lucha, defendiendo su cultura a partir de la igualdad de género, reconoció Jiménez. "Pero los hombres, de momento, no hemos tomado un papel activo en la lucha.

Miguel subraya la importancia de la formación, a partir de ella las mujeres conseguirán un trabajo fuera del hogar y además "el debate de las aulas llegará a las casas".

Para Mohamed AidAbou, marroquí mediador intercultural comunitario de la Associació ACISI-Tortosa, no se trata tanto de la cultura, pues me siento muy identificado con todo lo que acababa de contar Miguel. "El rol de cada sexo en la sociedad está muy definido: el hombre en el ámbito público y la mujer en el privado. Incluso hay una separación física de los espacios". Remarcó.

 

Educación, diálogo y ejemplo

"¿Qué podemos hacer los hombres?" Se pregunta retóricamente Crescini: es necesario fomentar el debate social, propiciando lugares de encuentro con el fin de verbalizar el problema, debatir, crear círculos de confianza" propuso.

WenjunGao, miembro de la comunidad china, también propone el ejemplo como vía para el cambio:"nosotros como padres trasmitimos comportamientos". La intervención de una asistente china también ayudó a ilustrar la situación de la mujer en el gigante asiático: "La cultura china sigue estando muy influenciada por el confucionismo, el maoísmo y el budismo. Las personas que migraron del campo a la ciudad, no tienen la misma formación que la que pueden acceder las nuevas generaciones, y eso esun gran paso para el cambio de mentalidad".

Botsho opina que desde la educación, además, los niños tienen que aprender a trabajar las emociones. Y como última propuesta añade: "No cambiaremos nada si no nos replanteamos las organizaciones piramidales, esencialmente machistas, en las que el hombre, blanco y heterosexual tiene el mayor rango".