Nuevo presidente en comicios conflictivos para República Dominicana

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Empoderamiento y Liderazgo - Partidos Políticos

Tres mujeres aspiran a vicepresidentas: Margarita CedeñoChiqui Vicioso y Luz Maria Abreu

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Los expertos la llaman "democracia en negativo" y consiste en que quienquiera puede decir lo que quiera sobre cualquiera porque "eso es democracia". Esta práctica es la que ha abundado en República Dominicana desde hace meses, en una etapa preelectoral que culminará el domingo 20 con la elección de un nuevo presidente de la República.

Seis partidos son los contendientes, todos con hombres a la cabeza, aunque esta vez tres mujeres aspiran a vicepresidentas. Uno de los dos partidos mayoritarios que está actualmente en el poder, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), postula a la abogada Margarita Cedeño, esposa del actual presidente.

 

Desde el Despacho de la Primera Dama, Cedeño ha actuado como ministra en presencia y esencia, ignorando o suplantando muy frecuentemente al Ministerio de la Mujer, entidad amenazada por esa fuerza política con ser desaparecida para subsumirla en un Ministerio de la Familia, con lo cual obviamente los intereses de género quedarían incrustados en el rol tradicional.

La otra candidata es una intelectual, Scherezada -Chiqui- Vicioso, quien acompaña en la candidatura a Guillermo Moreno, en el Partido Alianza País, prestigioso colectivo que, sin embargo, no tiene ni el dinero ni los caudales propagandísticos necesarios para aspirar a algo más que una tercera posición en los resultados finales.

Y la tercera, una mujer economista que ha trabajado en la cooperación internacional y como activista de empeños civiles y de derechos humanos, en particular en el sector campesino: Luz María Abreu. Ella completa la fórmula electoral del Partido Alianza por la Democracia, encabezado por Max Puig, un ambientalista reconocido en diversos ámbitos.

Tres partidos más: el Revolucionario Dominicano (PRD) es el competidor de oposición más pugnaz; Dominicanos por el Cambio y el Frente Amplio completan la nómina de los enfrentados, entre los cuales solo el PRD y el PLD tienen reales posibilidades de alcanzar la victoria, que se pronostica puede ser muy cerrada y tal vez precisen una segunda vuelta.

La corte de las discordias

El proceso, que se inició hace unos tres meses, se ha caracterizado por insultos y acusaciones entre los dos partidos principales: PLD y PRD, con diatribas de contenidos nada fáciles de comprobar, si bien han predispuesto los ánimos y arrojado dudas.

Las cuestiones más relevantes se concentran en un comunicador, Marcos Martínez, que aseguró disponer de documentos probatorios de que la candidata a la vicepresidencia y Primera Dama tiene una cuenta de 43 millones de euros en un banco de Ginebra. El asunto se ventila ahora en tribunales.

Con visos de certeza se ha levantado reiteradamente el asunto de que Félix Bautista, senador del Partido de gobierno y amigo del presidente Leonel Fernández, habría negociado a la sombra y con el favor de este, obras de construcción por muchos millones en Haití y en Panamá. El hombre no lo niega de plano, sino que afirma que hacer negocios es su derecho.

Contra el Partido opositor y su candidato, Hipólito Mejía, quien ya gobernó del 2000 al 2004, se levantan igualmente acusaciones de dilapidación de recursos públicos y de complicidades nefastas con un segmento del sector bancario que en 2003 colocó al país en una crisis muy seria, provocó un crack bancario y la pérdida de millones, mientras el Estado lo empeñó casi todo para "salvar" los bancos, a pesar de lo cual tres prominentes banqueros guardan prisión.

Mientras que el candidato oficialista, Danilo Medina, es un hombre discreto y algo seco; le falta el carisma que exalta multitudes que sí posee el opositor Hipólito Mejía. En buena medida, el presidente Leonel Fernández ha hecho campaña junto a Medina tratando de atenuar la percepción de distanciamiento.

La candidata vicepresidencial Margarita Cedeño, en cambio, tiene público entre personas que se han beneficiado de proyectos de relevancia social e incluso de comunicación comunitaria, al poner en marcha una red de radios municipales que son al mismo tiempo, centros de capacitación.

Pero el Talón de Aquiles del candidato opositor es su verborrea desenfrenada y con frecuencia errática que le hace acumular un buen inventario de afirmaciones poco felices y también impopulares. Sus asesores, que conocen esta debilidad erosiva, lo han hurtado de debates y enfrentamientos donde habría tenido que hacer gala de prudencia.
Mejía no ha querido discutir en público con Medina; no acudió a una convocatoria del movimiento de mujeres; y se negó a participar de un foro-debate que organizaba CNN en español. Un asesor español de Mejía -que no autorizó ser identificado- le confió a SEMlac que el problema es que Mejía "carece de verbo".

Populista en esencia, del cual sus amigos ponderan cualidades de sensibilidad y preocupación por los demás, Mejía se hace acompañar de un político joven: Luis Abinader, quien con frecuencia lo saca de apuros y lo representa. Su madera de gran patriarca se expresa claramente en su lema de campaña: "Llegó Papá". Ese lema, que a las feministas le suena tan mal, tiene sin embargo arraigo entre la gente.

Pero Mejía está en contra de las interrupciones de embarazo, sigue los criterios eclesiales en esta materia como también en cuanto al derecho a las preferencias sexuales. Y cuando debe terciar en temas de actualidad, suele excederse.

Las vicepresidentas

En ese contexto bregan las aspirantes a la Vicepresidencia quienes, con la excepción de Margarita Cedeño, tienen nulas posibilidades de triunfo. Sin embargo, el coraje y la decisión de ellas son válidos para hacer adelantar el derecho femenino a disfrutar de los espacios ganados en la política.

En un artículo a propósito de la coyuntura electoral la especialista Zobeida Cepeda recuerda que la Constitución dominicana ofrece un marco legal para el establecimiento de la paridad a nivel social y político, no como acciones afirmativas temporales, sino como reglas permanentes con principios basados en justicia para la igualdad entre los sexos.

De acuerdo al Barómetro Latinoamericano 2010, el 60 por ciento de las mujeres tiene la misma capacidad que los hombres para gobernar, el 58 considera que las candidatas inspiran más confianza que los candidatos, el 57 manifestó estar en desacuerdo con que la política es cosa de hombres, el 78 estuvo de acuerdo con que las mujeres deben participar más en la política y el 76 se manifestó de acuerdo con que las mujeres deben participar igual que los hombres.

Otro elemento destacable para estas elecciones es que el 50,6 por ciento de la población hábil para votar inscrita en el padrón electoral está compuesta por mujeres.

Así, tanto Margarita Cedeño desde su posición de poder, como Chiqui Vicioso y Luz María Abreu, quienes no necesitarían desde un punto de vista estrictamente personal someterse a ese escrutinio público, competirán en esa lid electoral por ellas y por todas las demás mujeres dominicanas.