Los niños y niñas en los medios: un tratamiento más eficaz y menos sensacionalista

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Comunicación - TICS - Publicidad - Medios

¿La prensa debe tener límites para tratar la información en la que se ven involucrados niños y niñas? La respuesta es contundente: sí. Fronteras informativas- en ningún caso censura- que deben ser instituidas por los propios medios de comunicación.

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Llúcia Oliva (FCIC) y Josep Pont (CAC)

“Si (los medios) no establecen criterios internos de autorregulación en sus informaciones, la frontera la marcará el más laxo, el que esté más dispuesto a conceder espacio al sensacionalismo”, manifesta Llúcia Oliva, presidenta de la Fundació Consell de la Informació de Catalunya (FCIC), institución responsable de vigilar por el cumplimiento de los principios de ética contenidos en el Código Deontológico que rige la profesión periodística en Cataluña.

 

 

“Lo lamentable es que muchas veces los medios no reconocen que vulneran el código deontológico de la profesión periodística”, agrega Oliva.

La importancia de la autorregulación en los medios – cuando de menores se trata- y el incumplimiento sistemático de los principios de la profesión informativa, fueron algunas de las conclusiones a las que se arribaron durante la realización del II Seminario sobre ética y periodismo organizado por la FCIC, en colaboración con el Consell de l'Audiovisual de Catalunya y que en esta ocasión tuvo como tema el tratamiento de la información sobre menores y nuevas tecnologías.

Entre los convidados y convidadas a la jornada estuvieron la defensora del lector del Diario El País, Milagros Pérez Oliva; Jordi Molet, director general de “El 9 Nou”, y las periodistas María Paz López (La Vanguardia) y Carme Roldán (TV3). Además, el evento contó con la participación especial de Scott Langham, responsable de la comisión de quejas de la Press Complaints Comission (PCC), encargada de velar por el tratamiento ético de la información en la prensa británica.

 

Prácticas reprochables

 Durante su intervención Langham manifestó que la autorregulación es un concepto que está contemplado en el Código de Editores del periodismo británico, documento redactado por la PCC.

La clausula sexta de dicho reglamento recoge precisamente los casos en los que se protege la integridad de los niños y niñas menores de 16 años, destacando la protección de los infantes al ser abordados o fotografiados por los periodistas sin el consentimiento expreso de sus padres.

En ese sentido se refirió a un caso en el que la PCC intervino cuando la madre de un menor involucrado en el accidente de un bus escolar, se quejó por la publicación en un periódico de la foto de su hijo llorando y en visible estado de conmoción.

“Si bien el periódico tenía derecho a cubrir el suceso por ser de interés público, la madre del menor debió dar su consentimiento para la publicación de la foto. Además, no había ningún motivo para que el medio mostrara al niño llorando luego del accidente”, señaló Langham, y agregó que este tipo de prácticas periodísticas son reprochables y nunca justificadas.

 Roger Jiménez, miembro de la FCIC, destacó por su parte la importancia de que los ciudadanos y ciudadanas hagan uso de su derecho a quejarse y denunciar el tratamiento informativo inadecuado, sobre todo si a menores se refiere, informando además que el número de quejas que reciben han aumentado, principalmente aquellas provenientes de organismos gubernamentales y de la sociedad civil.

 

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Scott Langham

 

“Los peligros vienen por el sensacionalismo”

Milagros Pérez Oliva, defensora del lector del diario El País, señaló que los medios y periodistas ya se han dado cuenta de la necesidad de la autorregulación, y la están poniendo en práctica, dando como resultado un mejor tratamiento de la información que involucra a menores. Al mismo tiempo advirtió que no por temor de afectar a los menores, toda la información que los involucra debe ser proscrita.

“No se trata que desaparezca toda información relacionada con niños y niñas, o ¿es que tenemos un mundo sin niños? Los peligros vienen por el sensacionalismo, la publicación de detalles morbosos. Allí está el problema”, precisó Pérez Oliva.

A su turno Carme Roldán, de TV3, dijo que lo importante era tratar el tema de manera eficaz.

“Esto no se resuelve pixeleando la cara de un menor. Se requiere un tratamiento de la información que no los perjudique, preservando sus derechos y su dignidad, y primordialmente contando con el consentimiento de los padres. Los niños y niñas deben tener voz en los medios de comunicación”, indicó Roldán.

“Creo que hay una sobreprotección de los menores. Hemos pasado de un extremo a otro. Efectivamente hay que ser rigurosos y los menores no deben aparecer en las informaciones cuando hay un delito, pero forman parte de la sociedad y también tienen derecho a aparecer en los medios”, acotó por su parte Jordi Molet, director general del “9 Nou”.

De otro lado, María Paz López, periodista de La Vanguardia, llamó la atención en particular sobre las imágenes de los menores que viven en países del áfrica y en zonas pobres del mundo, señalando que los medios se toman muchas libertades con ellos.

“Es como que no fuera importante la dignidad de esos niños y niñas”, dijo Paz López.

“Hay una doble moral en esto: pixeleamos las imágenes de menores españoles, pero no la de aquellos que viven, por ejemplo, en Nueva Delhi. Argumentamos que es para denunciar, para sensibilizar, pero no nos cuestionamos si hemos tenido consentimiento para usarlas”, señaló Milagros Pérez Oliva.

Aunque hasta este mismo consentimiento se pone también en tela de juicio.

“El consentimiento del padre es un requisito pero no una excusa o una coartada. Eso no exime de responsabilidad al periodista, ya que hay padres que, por ejemplo, maltratan a sus hijos llevándolos a las televisiones”, advirtió finalmente Llúcia Oliva, de la FCIC.

El debate continua abierto.

 

¿Y qué pasa en internet?

Las redes sociales y el internet son nuevos vehículos de información, y allí también surgen inconvenientes vinculados al tratamiento de la información que involucra a menores. ¿Pueden usarse libremente las fotos que aparecen en Facebook? En opinión de Scott Langham, los periodistas no tienen derecho a utilizar las imágenes ni la información que están en las redes sociales.

Por otro lado, se advirtió que en las versiones online de los propios medios de comunicación, también surgen problemas vinculados a aquello que los lectores o usuarios comparten en los foros de opinión.

“Hay dificultad de controlar los espacios de participación de los lectores. Se nos pueden colar contenidos inapropiados e imágenes de menores. Hay que estar atentos”, dijo Milagros Pérez Oliva.